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Pone límites a inversores foráneos

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Los clubes de la Premier League votaron en contra de permitir temporalmente a los equipos cerrar acuerdos de patrocinio con empresas vinculadas con los propietarios de esos mismos clubes tras la compra del Newcastle por parte de un fondo de inversiones de Arabia Saudita.

Durante una reunión convocada de emergencia, informó el diario «The Guardian», 18 de los 20 clubes que animan el torneo de primera división del fútbol inglés se expresaron en favor de esa medida.

Sólo Newcastle, obviamente, votó en contra, en tanto que Manchester City, cuyo dueño es el jeque Mansour Bin Zayed, miembro de la realeza de Emiratos Arabes Unidos, se abstuvo.

«The Guardian» recordó que el City es propiedad del fondo de inversiones Abu Dhabi United Group y tiene entre sus patrocinadores a Etihad Airways, la compañía aérea de bandera de ese país.

Tanto Manchester City como Newcastle pusieron en duda la legalidad de la medida adoptada por amplia mayoría que dispuso una prohibición temporal de un mes para dichos acuerdos con la posibilidad de que termine siendo permanente.

Los clubes de la Premier League temen que los nuevos propietarios sauditas de Newcastle puedan cerrar acuerdos que representarían una ventaja para las «Urracas».

Por eso reclamaron medidas preventivas que lo impidan y garanticen el pago del valor de mercado real de esos derechos de patrocinio.

La postura de rechazo de la mayoría de los clubes de la Premier League coincide con las protestas presentadas por organismos de derechos humanos contra la cesión de Newcastle al fondo soberano saudita Public Investment Found (PIF) a cambio de 350 millones de euros.

La regla aprobada por el lapso que se prevé demandará una evaluación jurídica contempla que los clubes de la Premier no podrán ser patrocinados por empresas vinculadas con sus propietarios.

Hace algunos días, el empresario italiano Andrea Radrizzani, presidente del Leeds United, reclamó la severa aplicación del Fair Play Financiero en la máxima categoría para garantizar que «todos los equipos compitan con las mismas reglas».

El temor expresado por Radrizzani, y no sólo, apunta al desequilibrio en materia de recursos económicos que representa la compra de Newcastle y la ventaja que esto representaría a nivel de competitividad.

El Fair Play Financiero en Inglaterra prevé que los clubes no puedan acumular deudas por más de 120 millones de euros en el lapso de tres años, pero la convicción unánime es que los nuevos propietarios de las «Urracas» no reparen en gastos para formar un equipo estelar cubriendo esa inversión con contratos de patrocinio favorables.

La aprobación de la venta de Newcastle por parte de la Premier League está subordinada a la garantía de que el Estado saudita no se entrometa en la gestión del club aún cuando el fondo de inversiones soberano posee el control del 80 por ciento de sus acciones. (ANSA).