La preocupación crece de manera alarmante entre los productores de cítricos de la región.
Tras un período de gracia marcado por la paciencia y las expectativas de cambio, el sector advierte que la rentabilidad ha desaparecido por completo, poniendo en jaque a las economías regionales.
José Luis Flurin, integrante de la Asociación de Productores y Empacadores de Federación, trazó un crudo diagnóstico sobre la realidad que atraviesa la actividad y encendió las alarmas de cara al futuro inmediato. «La situación se está agravando cada vez más desde los últimos tres años», sentenció el dirigente, marcando el inicio de un declive que no encuentra piso.
Tolerancia al límite
A pesar del complejo panorama actual, desde el sector reconocieron que existía una comprensión previa sobre el estado de la economía nacional y la necesidad de reformas estructurales. Sin embargo, el tiempo de espera parece haber agotado sus márgenes.
«Sabemos que el cambio era necesario, y que este Gobierno agarraba un país muy destruido. El productor durante los dos primeros años ha sido tolerante, pero ahora se está poniendo insostenible», admitió Flurin de manera categórica.
El debate por el libre comercio y la falta de rentabilidad
El eje del reclamo no se centra en una oposición ideológica a las políticas de mercado, sino en la falta de herramientas que protejan a los eslabones más débiles de la cadena productiva. La desregulación total, según los productores, está devorando los márgenes de ganancia esenciales para subsistir.
- Sin rentabilidad: Flurin enfatizó que la crisis no es exclusiva de los cítricos, sino que afecta a «todas las economías regionales» por igual.
- Regulación necesaria: Si bien el dirigente señaló que «el libre comercio es bueno», advirtió sobre los riesgos de aplicarlo sin anestesia: «Si no hay una regulación y un beneficio para los productores, no sé a dónde va a llegar esto».
El panorama para la citricultura en Federación se presenta sumamente complejo. Con costos en alza y un mercado desprotegido, los productores exigen medidas urgentes que devuelvan el equilibrio a la actividad antes de que el daño sobre el entramado productivo local sea irreversible.
