Locales

Final con público entre Brasil y Argentina

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La final soñada de la Copa América que jugarán Brasil y Argentina el sábado en el Estadio Maracaná de Río de Janeiro será con público, aunque en número muy limitado.

Fuentes diplomáticas citadas por la agencia estatal argentina Telam informaron que se decidió permitir el ingreso de al menos dos mil aficionados de cada parcialidad, que deberán presentar un test negativo de Covid-19 para poder acceder al mítico escenario.

La Conmebol solicitó autorización para que la prefectura carioca habilite el 10 por ciento de la capacidad del Maracaná, que tras la remodelación puede albergar hasta 79.000 espectadores.

Esta Copa América está signada por la pandemia, a diferencia de aquella en la que Brasil conquistó la corona en la anterior edición que albergó en 2019, .

La emergencia sanitaria que atraviesa Brasil, con más de medio millón de muertes por Covid, no impidió que la Conmebol trasladara a ese país la disputa del torneo que originalmente debían organizar Colombia y Argentina.

Colombia quedó descartada debido a la crisis social violentamente reprimida por las autoridades de ese país, mientras que Argentina se bajó justamente debido a que también atravesaba por entonces una situación de emergencia sanitaria.

La Conmebol aceptó el convite de Brasil para albergar el torneo continental que tendrá la final más esperada entre los clásicos rivales sudamericanos.

Quien se refirió al duelo del próximo sábado hoy fue el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien lejos de hacerse eco de las críticas recibidas por su manejo de la pandemia se animó a pronosticar una goleada de la «canarinha» sobre Argentina por «5 a 0».

Fue en el cierre de la cumbre del Mercosur, cuya presidencia pro tempore asumió el propio Bolsonaro, a quien un título en la Copa América le vendría como anillo al dedo en tiempos de elecciones frente al resurgimiento de Luiz Inacio Lula Da Silva.

Bolsonaro presionó a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) para que presionara a su vez al plantel «verdeamarelo» cuando amagó con no participar del torneo debido a la crítica situación sanitaria en el país.

Finalmente, los máximos referentes del combinado brasileño recularon en chancletas, como suele decirse, y aceptaron participar aduciendo que jamás le darían la espalda a su selección.

Hasta Tite, al mando del cual Brasil conquistó la Copa América en 2019, fue cuestionado debido a su público enfrentamiento con las autoridades de la CBF y hasta se llegó a sugerir su reemplazo en el cargo.

Finalmente, la sangre no llegó al río y Tite condujo a Brasil a una nueva final en la que buscará su décimo título en Copa América ante una Argentina que intentará volver a alzarla por primera vez desde que la conquistó por decimocuarta ocasión en Ecuador 1993.

Con tanto en juego y con los antecedentes que registra esta misma edición de la Copa, muchos analistas señalan que habrá que estar muy atentos al arbitraje del uruguayo Esteban Ostojich y a lo que suceda con los encargados del VAR.

En la pasada edición, Argentina se despidió cayendo en semifinales ante Brasil en un duelo con polémico arbitraje tras lo cual el capitán Lionel Messi hizo públicas sus sospechas y apuntó contra la «corrupción» de la Conmebol.

En el posterior partido por el tercer puesto que Argentina le ganó a Chile (su verdugo en las anteriores dos ediciones), el astro del Barcelona terminó expulsado, luego de lo cual adujo que esa tarjeta roja se trató de un pase de factura por sus dichos previos. (ANSA).