Internacionales

COVID: La UE enfrenta la segunda oleada

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Once millones de contagios y una curva que preocupa y mucho a una Europa que continúa erigiendo barreras para defenderse de la segunda oleada de la pandemia.

En Francia los enfermos son tantos que se volverá a trasladar una parte a Alemania y en París se vuelve a hablar de toque de queda, mientras que en Italia se aplicarán una serie de restricciones un poco más «light».

En Berlín el gobierno alemán advierte que se ingresa en una «fase decisiva», mientras en Holanda y España llegan a sancionar nuevas restricciones.

En Francia, epicentro europeo de la pandemia, donde se volvió a un crecimiento monstruoso de los contagios, unos 50.000 al día, los efectos del segundo bloqueo nacional no son aún evidentes.

Y tanto que en los próximos días reanudarán los traslados de parte de los enfermos de las regiones más afectadas hacia Alemania, Suiza y Luxemburgo. Como durante la primera oleada.

En París la tasa es altísima, con un contagio cada 30 segundos y una internación cada 15 minutos, explicó el ministro de Salud, Oliver Veran. En la capital se regresó a hablar de un toque de queda, que había sido revocado tras la entrada en vigor del confinamiento general.

El vocero del gobierno galo, Gabriel Attal, lo dio por descontado desde las 21 horas locales en todo l’Ile-de-France, definiendo como «insoportable» que todavía haya muchas personas que no respeten las reglas.

Fuentes cercanas al premier Jean Castex clarificaron que en la mesa existe solo una propuesta de limitar los horarios de los comercios y nada, de hecho, está decidido.

El vocero Attal se excusó luego por la fuga hacia adelante del tema, pero el hecho de que se discuta es una señal de la gravedad de la situación.

Ulteriores restricciones para los italianos, con la segunda oleada del virus que no afloja y también hoy mostró 350 muertos, un número que no se registraba desde mayo, y otros 203 pacientes en terapia intensiva, secciones que ya superaron el umbral crítico del 30% en 9 regiones.

El premier Giuseppe Conte firmará en las próximas horas el DCPM (Decreto de la Presidencia del Consejo de Ministros) con las nuevas medidas que entrarán en vigor el jueves y serán válidas hasta el 3 de diciembre.

Italia se dividirá en 3 zonas de riesgo y en aquella donde la infección está más extendida y los índices epidemiológicos son más críticos -como Lombardía y Piamonte- el bloqueo de hecho se activará como en marzo. Solo podrán salir de sus casas para ir a trabajar, para ir de comprar, por motivos de salud o necesidad. Y llevar a los niños a la escuela.

En Alemania, al mismo tiempo, se ajustan cuentas con un número de contagios en crecimiento «exponencial», explicó el ministro de Salud, Jens Spahn, en la primera conferencia de prensa luego de la recuperación del Covid. Y crece «bastante» también el número de aquellos que tienen necesidad de la respiración artificial, agregó: es la fase «decisiva» en la que se comprenderá si la reintroducción del bloqueo «light» permitirá salir de la emergencia sin demasiados daños.

El confinamiento tiene lugar además en Atenas y en otras regiones de Grecia. En Austria entró en vigor el toque de queda de las 20 horas locales a las 6 de la mañana, el día después del atentado terrorista que convulsionó a Viena.

Una enésima vuelta de tuerca en las puertas en Holanda.

Luego de cierre de restaurantes y bares es el turno de los teatros, cines, museos y otros lugares recreativos. Los contagios efectivamente ralentizaron pero son incluso altos y sobre todo los hospitales sufren las consecuencias.

La sobrecarga de los hospitales está en lo más alto de la inquietud en los belgas. En Bruselas las unidades de terapia intensiva alcanzaron la capacidad máxima lo que significa que todos los nuevos pacientes deberán ser enviados a nosocomios en otras ciudades. En todo el país existen más de 1.300, un récord.

En España, no obstante, una de las situaciones más graves en toda Europa, la hipótesis del bloqueo no es incluso contemplada.

Y las autonomías deciden por sí mismas. Como las regiones septentrionales de Castilla y Asturias, que dispusieron el cierre de bares y restaurantes pidiendo medidas más severas al gobierno nacional. Solo Madrid, en efecto, puede autorizar el confinamiento en casa.

En Europa del Este la situación no es color de rosa. Solo basta observar los enésimos récord, entre nuevos contagios y víctimas, en Rumania, Bulgaria y Polonia. Hasta Suecia del «todo abierta» se vio obligada a poner límites al número de personas que concurren a los restaurantes porque el virus, admitió el gobierno, «se está comportando en la dirección equivocada».
(ANSA).