Castelli, Locales, Opinión

OPINIÓN: Las venas abierta de Necochea

Sharing is caring!

Por Marcelo Aspiroz

Debo pedir disculpas, en principio, por copiar nadas más ni nada menos que a Eduardo Galeno en su ensayo «Las venas abiertas de América Latina».

La publicación del libro (1971) coincide con una época plagada de enfrentamientos sociales, políticos e ideológicos en América Latina.

El libro consta de dos partes: «La pobreza del hombre como resultado de la riqueza de la tierra» y «El desarrollo es un viaje con más náufragos que navegantes»

En la primera parte: «Fiebre del oro, fiebre de la plata»: narra de forma sucinta toda la fiebre del oro y de la plata, desde la llegada de Cristóbal Colón hasta que estos metales se agotaron o perdieron su valor.

«El rey azúcar y otros monarcas agrícolas»: el capítulo más extenso del libro, en él se habla sobre las usurpaciones de los recursos en distintas regiones a lo largo de los años en manos de las grandes potencias (como son el caso del azúcar en Cuba, el caucho en Brasil, la banana en Ecuador y Colombia, etc.).

«Las fuentes subterráneas del poder»: capítulo dedicado a las riquezas mineras y las atrocidades cometidas en su nombre.

En la segunda parte: «Historia de la muerte temprana» es la reseña histórica de América Latina y sus vaivenes.

«La estructura contemporánea del despojo», en contraste con el capítulo anterior, éste trata cómo continúa el saqueo por vías más indirectas pero no menos efectivas, mediante un sistema colonial opresor hacia adentro y oprimido desde fuera.

Si fuéramos lo suficientemente sinceros, mucho de esta breve reseña del libro, coincide con los vaivenes de nuestro querido Distrito.

Vale como ejemplo que a principios del 1900 un molino harinero se instaló en las inmediaciones del puerto. Hoy sus ruinas son un monumento en silencio de los avatares descriptos por Galeano.

Debemos recordar que el esplendor de Necochea se extendió precisamente en los años de la publicación, donde la población era de 49.169 según el censo de 1970. Y hoy estamos en un poco más del doble. Si nos comparamos con Pinamar que en el año 1980 contaban con 8.850 habitantes y para el 2010 cuenta con 25.728, triplicando sus habitantes permanentes.

Deberíamos reflexionar si acaso no estaríamos cumpliendo con los efectos relatados en, ¿La estructura contemporánea del despojo?

Pero hoy, Octubre del 2015, esta reflexión se la debemos trasladar a los candidatos a Intendentes para la próxima contienda electoral.

¿Estarán en condiciones de superar las dificultades de estancamiento?

¿Desarrollaran la capacidad productiva de nuestro riquísimo suelo?

¿Volveremos a desarrollar la industria pesquera? Si tenemos en cuenta que por aquellos años el Senasa pesca local debía controlar, 23 plantas de procesamiento de pescado. Hoy tan solo dos cooperativas de trabajadores están realizando denodados esfuerzos para subsistir.

¿Recuperaremos la industria de maquinarias agrícolas, que supimos contar en Necochea?

Para ello deberíamos saber si el Dr. Facundo López del FR-UNA o Mónica Conesa del FIT-Partido Obrero o el Dr. Fernando Kuhn de Progresistas o el Ing. Mario Goicoechea del FPV o Pablo Aued de Cambiemos, reconocerán las dificultades expuestas.

Desde la vuelta a la democracia desde el 83 a la fecha, han sido elegidos Intendentes los peronistas Domingo José Taraborelli en dos oportunidades (1983-1987), José Antonio Aloisi, Julio Miguel Municoy (1996-1999) y el radical Dr. Daniel Anselmo Molina también por dos períodos 2003-2007.

¿Será el momento de que exista un cambio en la tendencia pendular PJ UCR de nuestra historia reciente?

Si así fuera solo dos candidatos no pertenecen a las estructuras partidarias mencionadas y ni siquiera fueron funcionarios en estos 32 años transcurridos.

Goicoechea, Aued y Kuhn cumplieron funciones en gobiernos anteriores, no así Mónica Conesa o Facundo López.

A este último, las charlas de café, el boca a boca, más las adhesiones de referentes políticos de otras ideologías, como es el caso del joven dirigente Sebastián Ebi, lo dan como el próximo Intendente.

¿Podrá cerrar las venas abiertas de Necochea?