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hinchadas

Fruto de un estudio profundo y de innumerables consultas interdisciplinarias a sectores relacionados con el deporte, la diputada nacional Silvia Vázquez, presentó un proyecto que prevé la aplicación de las nuevas tecnologías a la práctica del fútbol profesional.

Los fundamentos de la iniciativa legislativa de la presidenta del bloque de la Concertación-FORJA, afirman que este deporte forma, para una gran parte de la sociedad  Argentina y Latinoamericana, un verdadero estilo de vida y para millones de personas constituye el centro de sus mundos.

El fútbol, conforma un colectivo que refleja la manera de ser de importantes sectores sociales. Es en gran medida la imagen grupal de una época y espejo de lo que sucede en una porción masiva de la sociedad.

La violencia del fútbol

Alrededor de este deporte se ha generado un espacio de violencia intra e intergrupal, donde concurren comunidades rivales entre sí con el fin de competir por poder, prestigio, honor y, cada vez más, por dinero.

La sociedad argentina y su Estado no pueden permanecer impávidos ante muertes por pedradas en un cráneo o a tiros. Portales de Internet que hacen gala de la violencia más inimaginable con relatos de violencia y amenazas a rivales de turno están a la orden del día, trofeos de guerra. Relatos de acorralamiento de hinchadas hacia las aguas del Riachuelo, etc.

Algunas causas de este fenómeno social

Las causas de la denominada violencia en el fútbol son múltiples y muchas de ellas se encuentran en la sociedad, y fuera de los campos de juego.

Al respecto y sin ánimo de agotarlas pueden citarse:

A)   La injusticia social.

B)   Las frustraciones personales, sociales.

C)   La necesidad de hacer “catarsis”.

D)    La utilización de grupos marginales como instrumentos de la delincuencia o el narcotráfico.

E)    La deformación cultural del significado del juego.

F)    El fanatismo.

G)   Las agresiones personales que se masifican a través de un proceso de identificación y generan situaciones límites que concausan violencia en los estadios. Ésta es una actitud personal y grupal, que se deposita contradictoriamente en anhelos, deseos, idealizaciones, esperanzas fallidas, frustraciones, etc., proyectadas tanto en un deportista, en un equipo o en un club.

H)   Asociaciones ilícitas informales con fachada deportiva.

I)      Patologías psicológicas.

J)      Corrupción.

K)   La desocupación que al provocar marginación social lleva a formas de conducta grupales primitivas y a estilos de supervivencia violentas.

L)     Importantes factores de poder económico que muchas veces utilizan a esos grupos para “aprietes” o extorsiones, provocando conductas sociales negativas, exacerbadamente individualistas, egoístas y agresivas, que a su vez generan círculos progresivos de más violencia dentro y fuera de la cancha.

M)  Actitudes mediáticas que predisponen para la generación de conductas agresivas, y competencias violentas, originando sentimientos irracionales que han llegado a odios raciales, o de exacerbado nacionalismo.

En síntesis, puede afirmarse que el deporte importante entre otros motivos, por la necesidad de canalizar los impulsos agresivos del hombre, donde se adquieren habilidades, se aprenden actitudes y valores necesarios para poder afrontar la vida con dignidad; se ha convertido en una fuente de violencia general, que desvirtúa su origen y naturaleza.

La práctica deportiva es un magnífico medio para enseñar valores tales como: compañerismo, trabajo en equipo, solidaridad, la importancia del esfuerzo personal, la autocrítica constructiva, la autodisciplina.

En síntesis, el fútbol puede ser una fiesta deportiva, donde el ser humano ilumine su vida y albergue sueños.

La violencia del fútbol generada desde su propio sistema organizativo

Hasta ahora con las disposiciones establecidas por la ley 23.184 y sus modificatorias 24.192 y 26.358 (Régimen Penal y Contravencional para la Prevención y Represión de la Violencia en Espectáculos Deportivos), se ha encarado el complejo problema que nos ocupa, solamente desde el castigo o punición, pero poco o nada se hizo para prevenir algunas causas de la violencia en el fútbol y es aquella que se produce desde su propio sistema.

Esto ha llevado a decir al sociólogo Pablo Alabarcs que “las leyes y las modificaciones de las leyes ligadas al fútbol, salen en relación con los muertos.

La prevención no pasa por evitar hechos de violencia, sino por evitar, las causas que generan la producción de hechos de violencia”.

Para Silvia Vázquez son dos los tipos de violencia que conviven en el fútbol: Uno va desde la sociedad hacia ese deporte. Pero también hay otro que, generado desde la práctica misma de ese sistema deportivo produce efectos agresivos de tensión social.

Deuda de la democracia y responsabilidad estatal

En este sentido la democracia está en deuda con la sociedad.

El Estado tiene una función totalmente indelegable y debe actuar conjuntamente con la sociedad civil para contribuir a la solución del problema.

La Responsabilidad Social del Estado implica asumir un compromiso activo respecto de la comunidad,  jugando un rol articulador entre los actores de la sociedad civil.

El objetivo del proyecto no es sólo diagnosticar, sino por sobre todas las cosas, prevenir las causas de aquellos factores de naturaleza violenta, tanto personal, grupal, comunitario o institucional, que rodean al fútbol.

Cuando se cometen errores desde la organización misma de ese deporte, como por ejemplo los malos arbitrajes, que generan violencia, el Estado no puede obviar su responsabilidad.

Porque si bien la actividad deportiva profesional no es estatal, sí es preponderantemente pública. En este sentido creemos que “el estadio de fútbol no puede ser considerado zona liberada”.

Las nuevas tecnologías y el deporte

Día a día, por la diversidad de cámaras y ayuda de la tecnología, se pueden apreciar cantidad innumerable de errores arbitrales que existen en cada partido de fútbol.

Esta situación que muchas veces cambia el rumbo de un encuentro deportivo genera nerviosismo y violencia social con consecuencias desgraciadas.

Es común escuchar desde la sociedad civil, críticas a los legisladores por la falta de atención que le hemos impuesto al progreso científico o tecnológico, constituyendo una verdadera brecha entre éste y la legislación.

En este mundo global la tecnología no sólo sirve como medio de comunicación eficaz si no también debe ser utilizada para mejorar la calidad de vida del ser humano.

Por eso y a fin de contribuir a la prevención de la violencia generada desde el fútbol como así también resguardar la lealtad y ética de ese deporte, es que proponemos la aprobación del presente proyecto.

Permitir que ciertos tipos de decisiones específicas de los árbitros sean inmediatamente revisadas y corregidas por ellos, si fuera necesario, mejorará la calidad de los fallos dentro del fútbol y fortalecerá la credibilidad de la justicia dentro del campo de juego; también se evitarán actos generadores de violencia y sospechas de corrupción.

Hoy el mundo tecnológico aporta instrumentos que elevan la calidad deportiva de algunas prácticas. Por ejemplo el ““hawk eye” u “ojo de halcón”, en el tenis, actúa ante la duda ocasionada por la rapidez de la pelota, y se acude a «ver» de vuelta el pique. Y en consecuencia a ello a veces se rectifica  o ratifica  el fallo inicial.

El teleref del rugby, es otro ejemplo. La South African Rugby Union (Sarfu) se ha comprometido a utilizar la televisión para ayudar a los árbitros de los partidos para tomar decisiones durante la incertidumbre del juego.

En este deporte ante la duda de que si el jugador pisó la línea o si apoyó o no el try (ensayo de castigo), pasan la imagen una y otra vez y deciden entre 3 jueces si fue válida la jugada y se consultan con otros por un sistema de comunicación permanente y se escucha el audio que hace aún más transparente el fallo.

Hoy ya no se puede vivir de espaldas a estas innovaciones tecnológicas que aportan nuevas perspectivas para cumplir con los principios y valores deportivos.

Actualmente, la alta tecnología supera todas las previsiones. Jugadores, balón y árbitros pueden contar con un chip o microprocesador que marca la posición del jugador o la validez de un gol.

El Instituto Fraunhofer de Alemania, desarrolló un nuevo sistema electrónico para averiguar en cada momento la posición de pelota y jugador, así como la validez de la jugada.

En la misma dirección se encuentra el “fútbol americano”, donde cuando una decisión del árbitro, muy importante en el desarrollo y resultado del partido, va en contra de lo que piensa el entrenador, éste pide un “challenge”, o desafía la decisión del árbitro principal, lanzando al terreno de juego un pañuelo rojo.

A los ejemplos dados se puede agregar el llamado “slow motion” o cámara lenta que es un efecto visual que permite retrasar artificialmente una acción con el fin de aumentar el impacto visual o emocional. Todos estos deportes se adaptan a los tiempos tecnológicos. Pero, en el fútbol, el deporte más popular, existen trabas para terminar con los arbitrajes propios de un siglo atrás.

Interrogantes del saber popular acerca de lo obvio

Ante el fenomenal desarrollo de la ciencia y de la técnica, las preguntas que se hace el saber popular son:

¿Por qué si podemos ver las galaxias y el cosmos hoy desconocidos, no podemos poner unos videos para auxiliar a los árbitros de un partido de fútbol?

¿Por qué podemos tener cámaras de video para descubrir delitos o contravenciones del público y no podemos instalar cámaras para detectar  errores de los jueces?

¿Por qué no se quiere cambiar, si se va a mejorar la justicia en el campo de juego?

¿A quiénes les interesa que no haya transparencia en el arbitraje deportivo?

¿Qué beneficios conlleva lo diáfano y qué espurios intereses lesiona?

Paradojas de estos tiempos en los cuales, por un lado, el fútbol “estaría dejando de ser una práctica desinteresada y lúdica, para asumir el carácter de una pujante trama en la industria del entretenimiento, sobre todo mediático, y por otro lado no se permita que ciertos tipos de decisiones específicas de los árbitros sean inmediatamente revisadas y corregidas.

Cuándo y quiénes deberán aplicar las nuevas tecnologías

El proyecto de Silvia Vázquez, establece que  “todo encuentro, torneo, competencia, certamen, o campeonato de fútbol profesional, rentado, superior, o de cualquier otra denominación, organizado por asociaciones, ligas, federaciones regionales y provinciales, concejos federales, etc.

Cómo debe ser el sistema tecnológico a aplicar

El sistema que establece la ley deberá ser seguro, auténtico e indubitable, con circuito cerrado de cámaras operativas de video, señales digitales encriptadas, marca de agua que garantice su procedencia, definición de recorrido y enfoque automático para que distribuidos en diversos lugares del campo de juego pueda ser visto, filmado, monitoreado y seguido de manera continua, el encuentro deportivo, con  un sistema de grabación de video independiente del de la visualización de imágenes, a fin de crear medios probatorios revisables y suficientes para ser utilizados durante el juego, como herramientas de apoyo y soporte en la toma de decisiones de los árbitros del partido.

Los responsables tendrán libertad de acción para elegir

Las asociaciones responsables tendrán que elegir libremente el sistema que mejor del proyecto.

Para ese fin y sólo de manera enunciativa se detallan algunas de las herramientas tecnológicas que pueden incorporarse al sistema: “cámaras, aparatos, balón con circuito electrónico integrado o dotado de inteligencia artificial, máquinas, herramientas, mecanismos, equipos, Internet, cabinas, tableros de control, artefactos, dispositivos, programas informáticos, intercomunicadores telefónicos, telefonía celular, sistemas inalámbricos, de fibra óptica, redes, señuelos, recursos, y  todos aquellos elementos tecnológicos que permitan la compilación, procesamiento, almacenamiento, transmisión de información, voz, datos, texto, video e imágenes sobre los partidos de fútbol”.

El costo de la instalación y líneas de crédito

El gasto que demande la adquisición, instalación, funcionamiento, capacitación, operatividad, desarrollo y mantenimiento de todos los elementos tecnológicos necesarios para el fiel cumplimiento de esta ley, correrá por cuenta de las asociaciones, ligas y federaciones rectoras que organicen la práctica profesional del fútbol, pudiendo a tal fin solicitar líneas de crédito al Banco de la Nación Argentina.

Por último los fundamentos del proyecto afirman que un solo acto de violencia que pueda obviarse, una sola vida humana que se salve de la violencia en este sector, o una sola muerte que pueda evitarse vale la pena para cambiar.