miércoles, septiembre 28, 2022

Internacionales

GUERRA: Tercera ronda negociaciones y débil esperanza

Sharing is caring!

«Pequeños desarrollos positivos en el mejoramiento de la logística para los corredores humanitarios». El drama de centenares de miles de ucranianos atrapados bajos los bombardeos rusos está todo encerrado en estas escuetas declaraciones del negociador de Kiev, Mikhaylo Podolyak.

Al finalizar el tercer round de coloquios con Moscú, en Bielorrusia, en el área del bosque de Bialowieza, que duró casi cuatro horas, el consejero del presidente Volodimir Zelensky regresó a casa solo con la débil esperanza de un acuerdo temporal sobre la creación de vías de salida para los civiles de las ciudades bajo ataque, que Moscú habría concedido solo hacia los territorios hostiles de Rusia y Bielorrusia.

Esperamos que «finalmente desde mañana los corredores humanitarios funcionen», dijo el jefe negociador ruso, Vladimir Medinky, el hombre de confianza que Vladimir Putin envió a tratar con el enemigo. «Los ucranianos nos han proporcionado garantías», explicó. Luego de tres encuentros en una semana, las tratativas reanudarán «en breve», pero sin retorno en el horizonte.

«No nos ilusionamos en obtener resultados definitivos en el próximo round de coloquios, es un trabajo difícil», comentó frío el negociador ruso Leonid Slutksy, que guía la comisión Exterior de la Duma, la Cámara baja.

La pulseada acerca de la efectiva disponibilidad de los corredores humanitarios duró por todo un día. El ministerio de Defensa de Moscú había anunciado un cese del fuego para el inicio de seis rutas seguras: una de Kiev a Gomel (Bielorrusia), dos de Mariupol a Zaporizhzhya (sudeste de Ucrania) y Rostov en el Don (Rusia meridional), uno de Jarkov a Belgorod (Rusia occidental) y dos de Surmy a Belgorod y Poltava (Ucrania central).

Pero Kiev enseguida desmintió. «En violación de los precedentes acuerdos, Rusia saboteó la apertura de los corredores humanitarios para la evacuación de la población civil. Continúa bombardeando Kiev, Mariupol, Volnovakha, Sumy, Mykolaiv, Jarkov y otras ciudades, países y poblados», denunció el ministerio de Exteriores, solo para recibir la nueva réplica de Moscú, que denunció sabotajes de «nacionalistas» ucranianos.

Las partes se encontraron con las mismas formaciones enviadas el jueves pasado, cuando ya faltaba el negociador ucraniano Denis Kireyev, sobre cuya muerte se abrió un misterio: Kiev había anunciado el asesinato durante el desarrollo de una «tarea especial» y, según indiscreciones, podría haber terminado bajo fuego amigo por sospecha de traición, pero Moscú puso en duda la muerte, en una guerra de propaganda que continúa paralela a la del terreno.

«Intensas consultas prosiguieron acerca del bloque político de base de las reglas, a más de un cese del fuego y sobre las garantías de seguridad», agregó Podolyak. Rusia produjo una voluminosa documentación sobre posibles acuerdos en materia.

Pero el estancamiento sigue siendo la cifra de estas tratativas, que siempre más parecen como un instrumento para ganar tiempo.

Si sobre el terreno, en el día duodécimo de la guerra, el asedio se hace cada vez más duro y llegó a los edificios de la periferia de la capital, mientras los refugiados son ya 1,7 millones y los daños a las infraestructuras suman unos 10.000 millones de dólares, algún espiral llegó del anuncio del primer encuentro de alto nivel entre las partes beligerantes el jueves en Turquía.

En Antalya, centro sobre el Mediterráneo, histórica meta de millones de turistas rusos, desde hace tiempo transformado en el laboratorio de la diplomacia de Ankara, se encontrarán los cancilleres Serguei Lavrov y Dmytro Kuleba. Luego de la llamada telefónica con Putin, Recep Tayyip Erdogan, obtuvo la chance de mediación sobre la que estarán los ojos del mundo.

Y también China se dijo dispuesta a dar su propia contribución, aún sin poner en duda el eje con Rusia.

Las condiciones puestas por Moscú siguen siendo draconianas, el reconocimiento de las Repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk en Donbás, y de la soberanía rusa sobre Crimea, y la «neutralidad» militar para imprimir en la Constitución ucraniana, junto al adiós a las aspiraciones de adhesión a la OTAN.

En tanto, el Pentágono ordenó el envío de otros 500 soldados a Europa, con el objetivo de llegar a tener 10.000, las Cancillerías occidentales continúan preparando sanciones.

Para Zelensky insiste con los llamados a armar Ucrania.

«¿Cuántos muertos se necesitan para la seguridad de nuestros cielos?» Estamos esperando esta decisión -dijo- o con las fuerzas que tienen o proporcionándonos aviones y sistemas antiaéreos que nos den la fuerza para hacerlo».

FUENTE: ANSA