Internacionales

Latinoamérica sigue bajo riesgo por la peste

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La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) arrojaron paños fríos sobre el excesivo optimismo que impera en México y otros países de Améríca Latina en a la pandemia de Covid-19.

    Sylvain Aldighieri, gerente de incidente para Covid-19 de la OPS, rechazó que la pandemia esté controlada a nivel nacional regional o estatal y alertó que «variantes de preocupación están circulando en los países, en la región de América o a nivel global».

     «Esperamos brotes y situaciones de transmisión alta en muchas áreas del continente hasta entrando en el 2022 o luego», advirtió el funcionario, quien llamó a no hacer política de salud pública con «suposiciones de inmunidad de rebaño». Especialistas y el propio gobierno han sugerido que, tras la tercera oleada de casos, se esperan solo rebrotes aislados y que la enfermedad se convierta en un problema endémico, al descartar que surja una nueva oleada.

     La base de esta visión triunfalista es la vacunación masiva en todo el país, que abarca al 60% de la población adulta con al menos una dosis, aunque hay zonas como la capital, el epicentro de la epidemia, que se sitúa por encima del 90%. La OPS indicó que, «mientras exista transmisión comunitaria en los países la pandemia no está domada».

     «Si bien las coberturas vacunales salvan vidas, no debemos hacer políticas de salud pública con presunciones o suposiciones de que sí o no hemos logrado un efecto de rebaño», afirmó Aldighieri. «En este contexto, OPS recomienda reforzar las medidas preventivas no farmacológicas e invita a la población no vacunada a que acuda a los centros de vacunación contra la Covid-19», expuso. Carissa Etienne, directora de la OPS, dijo que en México se ha notificado un alza en las infecciones nuevas, pero «los datos nacionales no ofrecen un panorama completo y las tendencias locales siguen siendo preocupantes».

     El análisis de la organización, elaborado con información hasta el 20 de junio pasado, también lamentó que haya habido un «desigual acceso» a las vacunas en la región. Por su parte, el informe «Covid-19 y la vacunación en América Latina y El Caribe. Desafíos, Necesidades y Oportunidades», elaborado por la UNESCO, señaló que los principales países que han tenido ventajas en el acceso de las vacunas en la región, como México, Brasil, Argentina, Colombia y Perú, no se alcanza aún la cobertura suficiente.

     «Las proyecciones indican que ninguno de estas cinco naciones logrará la vacunación completa del 70% de la población antes de que termine el 2021», afirmó el documento. Además, la Unesco señalo que muchos planes de vacunación aún no contemplan la inclusión de menores de 18 años, aunque algunos han disminuido el rango de edad de las personas elegibles para la inmunización, incluyendo a personas de hasta 12 años.

     «A pesar de que la evidencia científica de estudios principalmente realizados en adultos, las autoridades sanitarias deben analizar y considerar criterios científicos de equidad, y el principio del interés superior de los niños, niñas y adolescentes para definir la asignación de las vacunas», sostuvo. Por ello, estimó que las autoridades sanitarias de América Latina «deben considerar a los niños en los planes de vacunación» sobre todo si «se considera que, en varios países de América Latina y el Caribe, especialmente en las comunidades indígenas y afrodescendientes, la población menor de 16 años supera el 30%».

     Otro de los factores que, de acuerdo con la Unesco, impide tener la certeza de que la pandemia ya está en retirada es que la llama da «inmunidad de rebaño» que, según los científicos, es del 70% de la población vacunada, la proporción «es incierta debido a las variantes». Asimismo, hay una «falta de certeza sobre la duración de la protección» del antígeno y lograr la «inmunidad colectiva dependerá de la rápida inoculación para evitar mutaciones». El dato positivo es que la mayoría de los países de la región reportan tasas de aceptación al biológico por arriba del 65%, por encima de los promedios de Norteamérica y Europa.    (ANSA).