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Anticuerpos sintéticos contra las variantes

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Los anticuerpos sintéticos diseñados por computadora, capaces de agredir a las cepas del virus SarsCoVe, son fruto de una investigación recientemente publicada en el Journal of Molecular Biology.

Se trata de la segunda generación de estas nuevas «armas» contra el Covid-19, después de los anticuerpos humanos, y la tercera es la de los nanoanticuerpos.

Además, se basan en una plataforma que puede ser fácilmente modificada para combatir otras enfermedades.
«Se trata de anticuerpos sintéticos, muy poderosos porque fueron construidos gracias a la ingeniería genética», dijo a ANSA el genetista Giuseppe Novelli, de la Universidad de Roma Tor Vergata, uno de los autores de la investigación.

El coordinador del estudio es Sachdev Sidhu, de la Universidad canadiense de Toronto y director del gran banco de datos de anticuerpos recombinados TRAC (Toronto Recombinant Antibody Center). Por Italia, el artículo también está firmado por María Cpobianchi, del Instituto Spallanzani de Roma y Pier Paolo Pandolfi, de la Universidad de Turín.

La investigación, en la que participaron universidades estadounidenses y la empresa estonia Icosagen, fue financiada por los National Institutes of Health (NIH) estadounidenses y la Fundación Roma, con el apoyo de la región Lacio.

Los nuevos anticuerpos se denominan «tetravalentes» porque tienen cuatro brazos (en lugar de dos como los anticuerpos naturales) con los que se unen a los tantos muchos puntos de la proteína Spike, la garra molecular con la que el virus ataca las células humanas.

«Podrían limitar la progresión de la enfermedad durante la infección precoz, sobre todo por el surgimiento de nuevas variantes que escapan a las vacunas», observó Novelli.

Por eso, agregó, «el diseño, el desarrollo y la producción de anticuerpos moleculares de nueva generación es urgente para disponer de terapias dirigidas, considerando la fase de recuperación económica y social y para permitir a los hospitales trabajar a pleno».

En el mismo sentido se expresó Pandolfi, quien señaló que «se debe pensar a largo plazo porque las vacunas, aún siendo muy eficaces, podrían no serlo más en el futuro cuando el virus mute, y por lo tanto es necesario disponer de más armas para combatirlo».

También Capobianchi opina que los nuevos anticuerpos con más puntos de ataque están entre «las armas más eficaces que tenemos hoy para hacer frente a las variantes».

Los anticuerpos sintéticos siguen a aquellos de primera generación, es decir, los anticuerpos monoclonales seleccionados de aquellos pacientes recuperados y caracterizados por dos sitios de ataque, como los comercializados por las empresas Eli Lilly y Regeneron.

Por parte del grupo de Rino Rappuoli en la Toscana Life Sciences se están experimentando otros anticuerpos monoclonales humanos, suministrables según modalidades alternativas.

A la tercera generación pertenecen los nanoanticuerpos, que impiden el ingreso del virus en las células, una investigación del Instituto Karolinska de Estocolmo, de la Universidad de Bonn y el Scripps Research Institute de California, recientemente publicada en la revista Science.

También para estos últimos, como para los anticuerpos de segunda generación, se preparan los test clínicos. (ANSA).