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EUROPA: Nuevas prioridades para exportar vacunas

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EPA/Raphael Alves

Desde este miércoles en adelante, la Unión Europea (UE) evaluará criterios, «reciprocidad» y «proporcionalidad» en lo referido a las exportaciones de las vacunas.

La UE muestra así los dientes en su afán de conceder o no el vía libre a las exportaciones de los inmunizantes, y también despejando el camino de los intercambios de los mismos con los países destinatarios para que todo transcurra en una doble correspondencia.

Pese a ello, las solicitudes de las empresas farmacéuticas que no cumplan los contratos con los 27 no tendrán luz verde y serán canceladas las exenciones a los controles para los países de ingresos bajos y medianos de la iniciativa Covax, o para los del vecindario, en total 120.

Esto último es para tener una mayor claridad en el objetivo final de todas las dosis que salen de la UE y evitar el riesgo de que se eludan las paradas europeas o que los inmunizadores acaben en el mercado negro.

«Ninguna prohibición a las exportaciones», puntualizó el vicepresidente comunitario, Maros Sefcovic, buscando asegurar que países como Holanda, Bélgica o Irlanda observan las restricciones de libre mercado como humo en los ojos, temiendo el desencadenamiento de guerras comerciales.

Pero es cierto de que se trata de una vuelta de tuerca que deja mucho más margen de maniobra a la UE para hacer que los grandes laboratorios caminen derecho en el segundo trimestre, conjurando una hemorragia de transferencias al exterior detrás de la promesa de retrasos para recuperarse en los meses sucesivos.

Y porque con media Europa en bloqueo y presa de los picos de contagio por la tercera ola del Covid, subrayó Sefcovic, «las vacunas sirven ahora».

La iniciativa de la UE, que sigue a un procedimiento de emergencia, entrará en vigor enseguida luego de la adopción y su publicación en la Gaceta Oficial europea.

En caso de disensos, los Estados miembros podrán desmontarla solo con la mayoría calificada, a posteriori. Pero Sefcovic evidencia que el Ejecutivo está en contacto constante con los jefes de Estado y de gobierno, y no debería haber sorpresas.

Incluso la prueba se verificará en la cumbre del jueves cuando Ursula von der Leyen hable con los líderes, quizás en la línea de alguna noticia positiva sobre los superávits de AstraZeneca llegada del presidente estadounidense, Joe Biden, que participará en la videoconferencia.

En las últimas horas la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, hizo saber que es contraria a una prohibición de las exportaciones, pero que apoya a Von der Leyen. Y también el secretario francés de Estado para Asuntos Europeos,

Clément Beaune, confió en que «AstraZeneca movilice los establecimientos británicos también para nosotros, de otro modo bloquearemos sus exportaciones, como lo hizo Italia». En la mira de la jugada en lo inmediato figuran AstraZeneca y el Reino Unido.

Para los incumplimientos de la empresa de Oxford, que ya recortó 70 millones de dosis las entregas para el segundo trimestre, no obstante las 180 previstas en el contrato, Bruselas está decidida en ir adelante por la vía legal, advirtió la negociadora UE de las vacunas, Sandra Gallina.

Mientras, Boris Johnson buscó arrojar agua al fuego y tender la mano, al menos en las palabras, a los 27.
«Estamos todos combatiendo la misma batalla en Europa y en gran parte del mundo, sirve la colaboración internacional.

Continuaremos colaborando con nuestros socios europeos», aclaró. En realidad en Londres existen temores de que los 27 puedan elegir soluciones drásticas como el recurso a la cláusula-bazooka del artículo 122 con el cual bloquear las exportaciones de todas las vacunas.

Para el Reino Unido, principal destinatario de antídotos de la UE, sobre todo de Pfizer, sería un gran problema. Y no por si acaso a Bruselas llegó el embajador británico Tim Barrow, ya negociador en su momento para el Brexit, para tratar las exportaciones de las dosis producidas por un subcontratista de AstraZeneca, el establecimiento holandés de la Halix.

El sitio, que desde el jueves debería tener el visto bueno de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para el mercado UE, tiene en stock 10 millones de dosis que Londres reclama, pero que ahora se dice dispuesta a «ceder en parte» a la Unión. (ANSA).