Ecología

Día Mundial de la Vida Silvestre 2021

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Por Sandra MG para “El Periódico Verde”

Cada 3 de marzo se celebra el Día Mundial de la Vida Silvestre. El Periódico Verde se suma a los festejos y ahonda la problemática que les afecta.

¿Cómo nace el Día Mundial de la Vida Silvestre?

El 20 de diciembre del año 2013, la ONU agregó a su agenda de eventos oficiales el Día Mundial de la Vida Silvestre, eligiendo conmemorarlo a partir del 3 de marzo de 2014. La fecha se eligió por ser el día en el que se firmó la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Motivaba dicha conmemoración la enorme preocupación que había ante la proliferación de delitos contra la vida silvestre, que tienen hondas repercusiones negativas de índole económico social y ambiental a nivel mundial. Por ello, cada año se busca crear conciencia acerca los peligros que se ciernen sobre muchas especies de plantas y animales y de las diversas formas que se pueden implementar para luchar contra los mismos.

Día Mundial de la Vida Silvestre 2021

Una de las formas de comercio ilícito más rentables de todo el mundo la constituye el tráfico ilegal de especies. El comercio relacionado con la vida silvestre mueve miles de millones de euros cada año y su control suele estar en manos de peligrosos elementos, para los que la vida de animales y plantas no tiene más significado que el dinero que les puede proporcionar.

Pero el tráfico ilegal no es el único de los flagelos que golpean a la vida silvestre y a la naturaleza. También tienen nefastas consecuencias la tala indiscriminada de bosques para expandir tierras de cultivo y pastoreo, los incendios forestales, la desprotección de las zonas indígenas y de su población, la proliferación de plásticos y basuras en mares, ríos y océanos o la contaminación indiscriminada de suelos y del aire.

Millones de vidas en peligro

Muchos animales y plantas están en serio peligro de extinguirse, es decir que todos los miembros de la especie, podrían desaparecer de la faz de la Tierra. Esto sucede por la acción directa o indirecta de los seres humanos, que cada día se merecen más el apelativo de ser los peores vecinos del planeta.

La vida silvestre está sitiada por todos lados, ya que no solo se enfrenta a los efectos del cambio climático, sino que la pérdida de hábitat y el impacto del tren de vida que llevan los humanos constituyen importantes amenazas para su supervivencia y hay varias causas asociadas a esta problemática.

El tráfico ilegal de especies pone en grave peligro a muchos animales y plantas, un ejemplo claro es el de los pangolines (ver Día Mundial del Pangolín 2021). Es un negocio que mueve enormes cantidades de dinero a costa de miles de vidas, puesto que se calcula que por cada individuo que llega a destino, murieron de 8 a 9 congéneres.

El tráfico de especies, ya sea legal, ilegal o accidental tiene otras consecuencias, también nefastas para la flora y la fauna locales, puesto que las especies invasoras son capaces de acabar con las locales y las nativas, cambiando por completo el ADN de los ecosistemas.

La destrucción de los hábitats (incendios, deforestación, etc.), la contaminación de los ecosistemas (aérea terrestre y acuática) y el cambio climático pueden tener consecuencias muchas veces letales, para una gran cantidad de especies de animales y plantas, especialmente las endémicas.

Lema del 2021

Cada año cuando se recuerda esta fecha, tan importante para la naturaleza y el medio ambiente de nuestro planeta, se elige un lema que centraliza los objetivos de dicha conmemoración. Para el 2021 se ha elegido el siguiente: “Los bosques y los medios de subsistencia: sustentar a las personas y preservar el planeta“.

La idea es sensibilizar a la gente acerca de la importancia que tienen los ecosistemas forestales para el equilibrio medioambiental global y tomar conciencia, no solo de su rol como proveedores de medios de subsistencia para millones de individuos, sino también de su papel como componente vivo de la naturaleza terrestre.

Desde tiempos inmemoriales la gestión responsable de muchos de estos ecosistemas forestales ha estado en manos de pueblos indígenas, originarios y de pequeñas comunidades locales, que han pasado los conocimientos y tradiciones que les permiten cuidarlos, preservarlos y conservarlos de generación en generación, al tiempo que disfrutan de sus frutos.

Hay casi trescientos millones de personas que habitan en estas zonas forestales a lo largo y ancho de todo el planeta y la gran mayoría de dichas áreas se encuentra en peligro, a causa de las acciones antropogénicas que atentan contra su conservación y biodiversidad. No solo es el hogar de personas de diferentes razas y costumbres, sino también el hábitat natural de millones de especies de flora y fauna que pueden desaparecer.

La tercera parte de la corteza terrestre está cubierta por zonas forestales que son el hábitat natural de más del 79% de las especies animales y vegetales terrestres. Pero su existencia, buena salud y conservación, también son vitales para los seres humanos, puesto que sus recursos naturales son determinantes para el mantenimiento de la economía mundial.

El papel que estos bosques tienen para el planeta es de enorme importancia dado que son reguladores naturales de la salud medioambiental, albergan a la mayor parte de las especies terrestres que constituyen la biodiversidad mundial y son fuente de bienestar social, económico y biológico. Protegerlos, defenderlos, cuidarlos y preservarlos es una obligación colectiva.