Coninagro le entregó a Basterra un documento que plantea exportar por USD 100.000 millones al año. Crecen las diferencias entre las cuatro entidades rurales.

Este martes por la tarde los directivos de Coninagro le presentaron vía zoom al ministro de Agricultura, Luis Basterra, un ambicioso documento (de unas 12 páginas) de carácter multisectorial denominado «Acuerdo para la Inversión Productiva y el Empleo».

En el encuentro, cubierto por LPO, se hizo especial hincapié en el plan para crear unos 700.000 puestos de trabajo en los próximos años a partir de generar exportaciones de productos agroindustriales por alrededor de 100.000 millones de dólares anuales.

«Proponemos descentralizar la economía. Los recursos del interior deben quedar en las economías regionales para traccionar el consumo. Hoy, las exportaciones alcanzan los 65.000 millones de dólares», dijo el presidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto.

Los cálculos de la entidad cooperativa se realizaron en función de una cosecha agrícola en torno a las 150 millones de toneladas. Los productos de base agroindustrial registraron en 2019 una balanza comercial superavitaria (+37.535 millones de dólares).

«Pretendemos frenar la caída del PBI y generar un rebote productivo motorizando la movilidad social, apostando a dinamizar el sector, con equidad y empleo, desde la fuerza y creatividad del cooperativismo agroindustrial», explicó Iannizzotto.

El estudio técnico indicó también que con el 1% de lo que se recauda a través del impuesto al cheque se podría encarar un plan de mantenimiento de los más de 500.000 kilómetros de caminos rurales por donde los productores transportan sus cosechas.

En los primeros seis meses de este año, el impuesto al cheque recaudó unos 200.000 millones de pesos. Coninagro estimó que destinando 4.000 millones de pesos por año se podría mantener en buen estado la infraestructura en las principales zonas rurales.

Otro tema que trató la entidad es que actualmente hay U$S 219.000 millones ociosos. «Es clave diagramar un escenario con señales de mayor previsibilidad para que se vuelquen a inversiones que tengan rentabilidad positiva», comentó Iannizzotto.

Otro de los puntos centrales del documento de Coninagro fueron las políticas de arraigo (Procrear Rural). Las estadísticas oficiales evidencian que el 93% de la población argentina vive en zonas urbanas y sólo el 7% de los ciudadanos habita en los campos.

«Para acceder a beneficios crediticios y fiscales se deben desarrollar proyectos de triple impacto: económico, social y de sostenibilidad. La producción de alimentos es una de las formas más eficaces para combatir la pobreza.», señaló el titular de Coninagro.

En este contexto, lo concreto es que la presentación del plan de la entidad cooperativa al Gobierno nacional fue observada de reojo por el resto de la Mesa de Enlace donde, tal como adelantó este medio, se vienen profundizando las internas y diferencias.

Por un lado Coninagro y la Sociedad Rural aparecen dialoguistas y cercanas a la Casa Rosada, al tiempo que Confederaciones Rurales es actualmente la entidad más combativa junto con Federación Agraria que hoy está más corrida hacia el medio.