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Permitirán prescribir medicamentos y atender pacientes por internet. Y dar clases a menores de 18 horas a distancia. Tuvo respaldo unánime y el Senado las convertirá en ley.

La Cámara de Diputados tuvo su segunda sesión online con 40 bancas ocupadas, el resto de los legisladores sesionando en forma remota desde sus casas u oficinas públicas cercanas y dos proyectos de ley aprobados: el que habilita las recetas digitales y el que permite la educación a distancia a menores de edad, ambos con el único rechazo de los dos votos de izquierda.

Como anticipó LPO, el último modifica el artículo 109 de la ley de educación federal, sancionada en 2006, que permitía clases a distancia a mayores de 18 años y zonas rurales. La permite para los más chicos cuando existan «epidemias, pandemias, catástrofes o razonas de fuerza mayor que impidan la concurrencia».

«Es una situación excepcional e impone condiciones: aspectos de organización, institucional, la capacitación docente y cuestiones laborales de la educación, que deberían resolverse en los convenios colectivos de trabajo», anunció desde la Legislatura de Entre Ríos Blanca Osuna, diputada del Frente de Todos y presidente de la comisión de Educación. 

Además, el Gobierno deberá proveer «recursos tecnológicos y conectividad» para garantizar la educación online en cada punto del país. Llamó a la grieta al recordar el plan Conectar Igualdad y el Argentina Conectada, que promovían computadoras y fibra óptica durante el Gobierno de Cristina Kirchner. Y señaló que los grandes ganadores de la pandemia fueron los proveedores de internet como las telefónicas, un rubro en el que el kirchnerismo tiene en la mira.

La oposición avaló la reforma, pero insistió en que debe ser una modalidad circunstancial y defendió a Mauricio Macri. «Hicimos profundos y grandes avances en materia digital en los últimos años. Lo hicimos con una mirada integral y profunda. Conectamos al 60% de los alumnos y alumnas a Internet, esto representa más de 5 millones de estudiantes», resaltó Victoria Morales Gorleri, del PRO, que habló desde el recinto.

El radical José Riccardo, ex rector de la Universidad de San Luis, defendió la ley por tratarse de «un instrumento legal fundamental para que ese derecho tan sagrado a educar con igualdad, equidad y calidad, pueda llevarse a cabo».

Y señaló que es clave garantizar la conectividad para que funcione la educación online. «Más de 14 provincias tiene al 20% de los alumnos que no acceden a internet. Y más del 60% en los sectores con necesidades socioeconómicas», precisó. 

Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, exigió dejar «muy claro» que se trata de un artículo circunstancial y ni bien puedan los chicos deben volver a las aulas. Emiliano Yacobitti, de la UCR, pidió tratar un proyecto suyo que garantiza la gratuidad de internet para alumnos y profesores durante la pandemia.

La ley de recetas digitales, también dictaminada esta semana, permite la prescripción médica y la dispensa mediante sistemas digitales, que no estaba permitido porque la norma que regula los psicofármacos es anterior a la existencia de la red. En 2001 se habilitó la firma digital pero excluyó la medicina, por temores que ya quedaron obsoletos.

«El Ministerio de Salud de la Nación tuvo que emitir la resolución 696 que permite que la receta de puño y letra pueda ser fotografiada y enviada en sistemas digitales para poder evitar que el paciente se dirija hacia el médico y luego a la farmacia. Este proyecto viene a hacer que el sistema sea realmente digital y que permita superar el momento de la pandemia», señaló Pablo Yedlin, diputado peronista y autor del proyecto, que venía pidiendo desde el año pasado y la coyuntura hizo indispensable.

Una modificación en el recinto llevó de 2 a 3 años el resguardo de los archivos digitales de las recetas, poque es plazo del nuevo Código Civil para la prescripción de causas. El Ministerio de la Salud de la Nación y cada jurisdicción estarán obligados a garantizar la protección de los datos personales de los pacientes en estos procesos digitales.

El proyecto también contempla la teleasistencia, ya sea para pedir turnos como también para atención médica en especialidades que lo permitan. «Dejamos abierta la puerta a una regulación de estas actividades, que hoy no están contempladas». 

A la izquierda no le gustó. «La teleasistencia es la puerta abierta a la precarización laboral y así nos dijeron los empleados de la Cicop», dijo Nicolás del Caño, en referencia al gremio de médicos de la provincia de Buenos Aires.

Cambiemos respaldó la ley. «Este sistema sin dudas va a facilitar la obtención de turnos evitando traslados innecesarios y esperas en los centros de salud. Se garantiza la trazabilidad del origen y destino de las drogas», señaló Carmen Polledo y anticipó que la ley excederá la pandemia.

«Tiene amplias ventajas tanto para pacientes como para el sistema de salud, ya que facilita el seguimiento de los tratamientos, disminuye la posibilidad de recetas falsas y el robo sellos. Hace tiempo que debíamos tener estas herramientas. La pandemia ha dejado al desnudo todas las deficiencias que tenemos desde el Estado», agregó la radical Claudia Najul. Copyright La Politica Online SA 2020.