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Casi 20 diputados de Juntos por el cambio pidieron sesionar por sistema remoto, contra la voluntad de Negri y Macri.

La sesión virtual en Diputados rompió a la oposición: una parte de Cambiemos y el interbloque federal aceptaron la propuesta de Sergio Massa para debatir de manera remota y complicaron a Mario Negri, el titular del interbloque de Juntos por el Cambio, quien el último miércoles, con aval de Mauricio Macri, le pidió por carta demorar esa tecnología y organizar una reunión presencial en un centro de convenciones.

Aquella misiva la firmaron los otros jefes del principal frente opositor, Cristian Ritondo (PRO) y Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), a quienes Massa invitó a una reunión de labor parlamentaria para este lunes con el objetivo de definir un modalidad de sesión, que planea para el próximo jueves o el lunes de la otra semana.

Pero este domingo una veintenta de diputados de Cambiemos desafiaron a sus jefas y pidieron una sesión especial en el que contemplan la posibilidad de aplicar el sistema remoto, liderados por Sebastián García de Luca, del PRO; y los radicales Emiliano Yacobitti y Carla Carrizo, cercanos a Martín Lousteau.

Los acompaña Eudardo «Bali» Bucca, jefe del interbloque federal que integra Graciela Camaño y los 4 diputados cercanos a Juan Schiaretti. Y tiene el aval de Unidad para el Desarrollo, la bancada aliada presidida por José Luis Ramón.

En la presentación recordaron que el fallo de la Corte Suprema del último viernes, evitó pronunciarse sobre la validez de votar por internet, como pedía Cristina Kirchner, pero señaló que «se encuentran dadas las condiciones para que este Congreso y esta Cámara funcionen de forma telemática o bien combinada la presencia reducida de legisladores con votación electrónica remota asegurando que se cumplan los recaudos y el procedimiento de deliberación y sanción de leyes impuestos por la Constitución Nacional».

Chocarán con el sector duro de Cambiemos, referenciados en Negri y en la presidenta del PRO Patricia Bullirch, que el lunes viajarán en auto a la Ciudad de Buenos Aires desde sus provincias y organizaron para el martes una reunión en la Cámara baja en la que exigirán encuentros entre legisladores cara a cara, pese a las restricciones sanitarias que exige la pandemia del coronavirus. Pero parte de los propios se apartó de esa puesta en escena.

«El Congreso debe ejercer urgente su rol de acompañamiento y control en esta etapa difícil del país. Tenemos que legislar medidas de protección y alivio económico-fiscal para personal de salud y fuerzas de seguridad involucrados en la pandemia», lanzó García de Luca desde su cuenta de Twitter.

En diálogo con LPO, el legislador se mostró ajeno a las cuestiones internas y apuntó a la gravedad de la situación que atraviesa la Argentina. «Estamos de acuerdo con buscar un esquema para sesionar. España, con sus sesiones semipresenciales, es para nosotros el ideal: los diputados que quieran ir al recinto podrán hacerlo y la intención es que todos los votos valgan lo mismo. No queremos quedar presos del reglamentarismo», explicó.

«No es prioridad nuestra el impuesto a los ricos, creemos que hay otras cuestiones más urgentes para tratar», aclaró el ex secretario de Interior. Entre los proyectos que De Luca y Yacobitti piden tratar se encuentran los que exceptúan del impuesto a las Ganancias a empleados de la salud y fuerzas de seguridad y le aportan una suma no remunerativa del 20% mientras dure la emergencia, pensiones a los familiares de fallecidos y transporte gratuito.

De Luca es cercano a Emilio Monzó, quien junto a Rogelio Frigerio forman parte del ala moderada de Cambiemos y trabajan junto a Horacio Rodríguez Larreta. Monzó lo confirmó en su teleconferencia con los diputados la semana pasada, cuando les pidió no bloquear el funcionamiento del Congreso.

Se estima que para realizar una sesión de Diputados se movilizan 700 personas entre los 257 legisladores, empleados y asesores. Negri y los macristas más duros planteaban distribuirlas en el Centro Cultural Kirchner o en un estadio de fútbol.

Y reclamaban a Massa una gestión ante Rodríguez Larreta para abrir hoteles cerrados porque muchos diputados recién asumidos no llegaron a alquilar sus departamentos y no saben dónde pueden dormir. Otros que provienen de provincias sin contagios ya organizaron para hacerse un hisopado ni bien retornen.

https://twitter.com/GracielaCamano/status/1254483511702163460

La diputada kirchnerista Mabel Caparros le avisó por twitter a Negri que se presentaría en la justicia porque no puede sobrevolar la isla más austral del país sin aviones comerciales y por lo tanto una sesión presencial la impediría de participar. Además, es de edad de riesgo, como más de un tercio del recinto.

El titular del radicalismo, Alfredo Cornejo, es otro de los que quedó tambaleando. Si bien es uno de los opositores duros al gobierno, en la provincia que gobernó hasta diciembre del año pasado, se impusieron las sesiones virtuales para que funcione la legislatura local y por eso no le resulta tan simple oponerse a ese mecanismo en el Congreso.

La definición de la sesión online llegará el martes, después que en la reunión de la comisión de modernización se defina un protocolo, como anticiparon los oficialistas el último jueves. Los apoyaron Camaño y Dolores Martínez, cerca a Lousteau, ex funcionaria de Monzó, y de las primeras en pedir votar en forma remota, cuando la interna de Cambiemos comenzaba a trabar el Congreso.

Por el PRO estuvo Silvia Lospennato, planteó muchas dudas sobre la seguridad de sesionar por internet y consideró que necesitaba un cambio reglamentario en una sesión presencial, o sea, que no había forma de votar por sistema remoto una ley en los próximos días, un argumento que luego formó parte de un comunicado de las autoridades de Cambiemos. Una parte de su bloque no está de acuerdo.