PLAN DE DESARME: Números y claves

Consiste en la entrega voluntaria y anónima de armas de fuego y municiones a cambio de un incentivo económico. El objetivo: promover la cultura de la no violencia y evitar muertes por disparos.

Creado en 2007 por el ex Renar (Registro Nacional de Armas) y hoy llevado a cabo por la actual Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC), el Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas continúa en plena vigencia, por lo menos hasta diciembre de este año.

El mismo consiste en la entrega voluntaria y anónima de armas de fuego y municiones a cambio de un incentivo económico. El objetivo: promover la cultura de la no violencia y evitar muertes por disparos.

Las armas, descargadas, deben ser llevadas a los centros de recepción del ANMAC donde se las inutiliza y se entrega la correspondiente bonificación económica, que según el tipo de arma, oscila entre los $1.200 y los $3.000.

El paso posterior a cargo del Estado es la destrucción de las armas en un proceso que incluye su trituración, la separación de madera, plástico y metal, su fundición y la posterior fabricación de acero.

Las ganancias generadas de la comercialización del metal son donadas a la Fundación Garrahan. Desde su implementación en 2007, se llevan destruidas más de 300.000 armas.

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