No voy a cantar la canción de Lerner, aunque podría. Sólo es una expresión que estoy escuchando muy seguido y que sólo está suavizada por la llegada de tiempos soleados… hablo del clima de esta época del año.
Seguir leyendo...Mal que me pese, no dejo de ver cada cambio de estación como una puerta que se abre hacia nuevas experiencias. Digo “mal que me pese” porque en general los cambios de estación terminan trayendo resfríos, gripes, alergias o golpes de calor, y poco más que eso.
Seguir leyendo...Hay semanas en las que el tiempo transcurre en una doble dimensión, por un lado los hechos rutinarios de nuestras vidas, por el otro, los ecos del pasado que pudo ser para muchos dolorosamente rutinario. La memoria, movilizante e inquietante, sorprende como ráfaga de viento en un día sin sorpresas.
Seguir leyendo...A lo largo de nuestras vidas, al tiempo que crecemos,
Seguir leyendo...Como no podía ser de otra manera, en el momento en que me puse a planificar sobre qué iba a escribir para esta crónica
Seguir leyendo...Me ha pasado, no sé si a ustedes también les ha ocurrido, pero en mí es común detenerme a pensar en alguna de las situaciones que nos toca vivir a diario y encontrarme con la sensación de estar en medio del juego.
Seguir leyendo...Pasamos gran parte de nuestra vida buscando nuestra personalidad y, una vez que la encontramos, la acomodamos más o menos a alguno de los tipos o arquetipos socialmente reconocidos y aceptados… y hacemos la plancha (disculpen el lenguaje nada académico).
Seguir leyendo...Qué gran cosa son los juegos como el solitario. Esta es una opinión parcial, hay muchísima gente que encuentra este juego aburrido y sin sentido.
Seguir leyendo...Los pasos se hacen pesados. Se hunden los pies en la superficie blanda.
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