El Gobierno busca suspender las PASO para blindar la economía ante el «fantasma de Macri en 2019»
La estrategia de la Casa Rosada para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) excede la intención de fragmentar al peronismo.
Detrás del proyecto de reforma electoral se esconde un plan de contingencia financiera: evitar que un eventual segundo puesto de Javier Milei en las primarias desate una crisis de confianza que dinamite el programa económico y ponga en riesgo su reelección, replicando el escenario que sepultó la gestión de Mauricio Macri en 2019.
«En el Gobierno están muy preocupados con el antecedente de Macri en 2019, cuando perdió las PASO se derrumbó el plan económico y no pudo reelegir», confirmó a LPO un diputado con acceso directo a la Casa Rosada.
En el oficialismo recuerdan con precisión el 11 de agosto de aquel año, cuando la derrota de la fórmula Macri-Pichetto por más de 15 puntos ante el Frente de Todos provocó un salto del 25% en el dólar, el desplome de bonos y acciones, y una disparada del riesgo país que obligó a reinstalar el cepo y reperfilar la deuda.
El temor gubernamental encuentra sustento en las encuestas que manejan los despachos oficiales, las cuales reflejan un deterioro en la consideración pública.
Un estudio de Casa Tres (de Mora Jozami) señala que la imagen negativa de Milei alcanza el 54% y que Axel Kicillof ya iguala su imagen positiva, posicionándose como el principal referente opositor (36% frente al 23% de Cristina Kirchner).
En sintonía, la última encuesta Latam Pulse de Atlas Intel y Bloomberg revela que el 62% de los argentinos califica la situación económica como mala y un 53,8% reprueba la gestión presidencial, situando la intención de voto de Milei en torno al 33,5%.
Con un peronismo que históricamente retiene un piso del 35%, Milei corre el riesgo real de quedar rezagado en unas primarias. «Por eso en la Casa Rosada están desesperados por sacar cuanto antes la eliminación o suspensión de las PASO», confió la misma fuente legislativa.
La negociación política quedó bajo la órbita del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien busca convencer a los gobernadores aliados y a los 12 diputados del PRO que lidera Cristian Ritondo, una bancada clave para destrabar la reforma en el Congreso.
El panorama de vulnerabilidad se completa con las proyecciones para un eventual balotaje. Mediciones de la Universidad de San Andrés y un reciente informe del Observatorio de Psicología Aplicada de la UBA (publicado por Clarín) coinciden en que el escenario de segunda vuelta —que favoreció al libertario en 2023— ahora le resulta adverso: el estudio de la UBA le otorga a Kicillof una ventaja de casi nueve puntos (48,2% a 39,3%) sobre el actual mandatario.
Las alarmas políticas coinciden con las advertencias del sector financiero internacional. Un «stress test» difundido por el banco JP Morgan sobre el programa financiero argentino advirtió que la disponibilidad de dólares para cumplir con los vencimientos de deuda depende estrictamente de que Milei mantenga una ventaja electoral sólida.
Aunque el ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó que el Palacio de Hacienda cuenta con los recursos para los próximos años, JP Morgan matiza que su escenario base es viable solo sin sobresaltos electorales.
Bajo una hipótesis de holgura, el Tesoro podría captar unos 5.000 millones de dólares en Bonares, 4.200 millones de multilaterales y 1.500 millones por privatizaciones.
Sin embargo, si la elección se vuelve competitiva, el financiamiento voluntario se reduciría a la mitad, obligando al Gobierno a realizar un esfuerzo fiscal adicional de 10.700 millones de dólares, una cifra equivalente a todo el superávit primario proyectado para 2027. Todo esto sin computar contingencias como los fallos judiciales por los cupones PBI o los vencimientos de los Bopreal del Banco Central.
