Argentina aplastó a Argelia en el debut
El campeón del mundo inició la defensa de su corona de la única manera que sabe hacerlo: con una exhibición de fútbol arte y bajo el ala de un Leo Messi intratable.
En un debut idílico, la Selección Argentina venció 3-0 a Argelia, pero el resultado casi pasa a segundo plano ante la magnitud de la historia escrita sobre el césped: el astro argentino anotó los tres goles del encuentro y se convirtió en el máximo goleador histórico de la Copa del Mundo.
El show del Rey: un triplete para la eternidad
Desde el pitazo inicial, el libreto del partido estuvo en los pies del capitán. Argelia intentó plantarse con un bloque bajo y físico, pero la resistencia africana duró apenas lo que Messi tardó en frotar la lámpara.
- El primero: Llegó tras una genialidad individual en la puerta del área, dejando desparramada a la defensa rival con un amague marca de la casa y definiendo al palo más lejano.
- El segundo: Una obra de arte colectiva que Leo culminó empujando la pelota a la red tras una asistencia milimétrica.
- El tercero: El broche de oro. Un tiro libre magistral que se coló en el ángulo superior derecho, desatando la locura en las tribunas y sellando su hat-trick.
En la cima del Olimpo del fútbol
Con estos tres tantos, Messi no solo le dio los primeros tres puntos a la Albiceleste en el grupo, sino que rompió el récord absoluto para transformarse en el máximo anotador en la historia de los Mundiales, superando la marca que ostentaba el alemán Miroslav Klose. Una página más de oro para un libro que parecía ya no tener hojas en blanco.
«Verlo jugar así nos hace pensar que el tiempo no pasa para él. Vinimos a defender el título y Leo nos contagia a todos con su ambición», declaró el director técnico en la conferencia de prensa posterior al encuentro.
Lo que viene para la Selección
Con este 3-0 contundente, Argentina lidera su zona con comodidad y revalida su condición de máxima favorita al título. El rodaje inicial dejó sensaciones inmejorables: solidez defensiva, fluidez en el mediocampo y un Messi en modo «Mundial» que sigue estirando una leyenda que parece no tener techo. La defensa de la tercera estrella arrancó de la mejor manera imaginable.
