Crisis financiera en Buenos Aires: las transferencias a los municipios sufren su peor trimestre desde la pandemia
Un informe privado reveló que los distritos bonaerenses recibieron el nivel más bajo de recursos reales desde 2020.
La coparticipación bruta se desplomó un 18,6% y más de 75 comunas perdieron un porcentaje clave de sus ingresos en el inicio de 2026.
Los municipios de la provincia de Buenos Aires atraviesan uno de los escenarios financieros más complejos de los últimos años.
Según un informe de la consultora privada PPA, las transferencias automáticas enviadas por el Gobierno provincial durante el primer trimestre de 2026 registraron su nivel más bajo desde el tercer trimestre de 2020, en pleno confinamiento por la pandemia de COVID-19.
La combinación de una marcada desaceleración económica y el impacto de la inflación erosionó fuertemente el poder de compra de las comunas.
Solo en marzo, las transferencias totales cayeron un 8,2% interanual en términos reales, lo que representa una pérdida de $36.849 millones calculados a valores constantes.
El derrumbe de la coparticipación y la «trampa» de los fondos fijos
El dato más alarmante del informe se centra en la coparticipación bruta, el corazón del financiamiento local, que sufrió una caída real del 18,6% (una merma de $69.389 millones).
Durante marzo, la Provincia distribuyó $410.302 millones entre los 135 distritos, repartidos de la siguiente manera:
- 74%: Coparticipación tradicional de impuestos.
- 13,9%: Fondo de Financiamiento Educativo.
- 4,7%: Fondo de Fortalecimiento de Recursos Municipales.
El factor inflacionario: Aunque nominalmente los municipios recibieron un 21,7% más de pesos en comparación con el año pasado, la inflación acumulada del período trepó al 32,6%, licuando por completo el poder adquisitivo de los fondos girados.
Por otro lado, la consultora PPA advirtió sobre un fenómeno que empieza a complicar el día a día de los intendentes: el avance del Fondo de Financiamiento Educativo por sobre la coparticipación común.
Al tratarse de un recurso con asignación específica (solo puede usarse para escuelas e infraestructura educativa), se profundiza la «rigidez presupuestaria».
En la práctica, los jefes comunales tienen cada vez menos dinero libre para pagar salarios, mantener servicios públicos esenciales o afrontar los gastos corrientes del municipio.
Balance trimestral: lejos del pico de 2022
Evaluado de forma integral, el primer trimestre de 2026 cerró con un total de $1,33 billones transferidos (a valores constantes).
Esta cifra se ubica un 3,8% por debajo del mismo período de 2025 y queda un 8,6% rezagada frente al primer trimestre de 2022, considerado el pico histórico de la serie.
Ganadores y perdedores: el mapa de los 135 distritos
El impacto de la crisis de recursos no afectó a todos por igual, dibujando un mapa sumamente dispar en el territorio bonaerense:
Los que lograron resistir
Solo 26 municipios consiguieron registrar números verdes en términos reales durante el trimestre. Entre las subas más destacadas se encuentran:
- Carmen de Areco (+10,2%)
- General Rodríguez (+7,2%)
- Lobos (+7%)
- Chacabuco (+6%)
- Campana (+5,4%)
Los más golpeados
En la otra vereda, 75 distritos sufrieron caídas reales superiores al 3%. El derrumbe golpeó con fuerza tanto a comunas del interior y de la costa como a grandes centros urbanos:
| Municipio | Caída Real (Trimestral) |
| San Isidro | -13,5% |
| Pinamar | -12,9% |
| Vicente López | -12,0% |
| Villa Gesell | -11,3% |
| Monte Hermoso | -10,9% |
| Malvinas Argentinas | -10,8% |
El freno de recursos también se sintió con fuerza en el corazón del Conurbano bonaerense. Localidades de gran peso electoral y demográfico como Pilar (-5,4%), Hurlingham (-5,1%), San Fernando (-5%), Merlo (-4,3%), Morón (-4,3%), Tigre (-4,2%) y La Matanza (-3,1%) evidenciaron retrocesos que encienden las alarmas de los equipos económicos locales de cara al resto del año.
