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JUSTICIA: Condena para empresarios estafadores

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Piden hasta 8 años de prisión para la banda que importaba textiles chinos como «carbonato de calcio»

El fiscal federal Gabriel Pérez Barberá solicitó penas de entre 6 y 8 años y medio de prisión para un grupo de empresarios, despachantes de aduana y agentes aduaneros acusados de liderar una sofisticada maniobra de contrabando agravado.

La organización está señalada por ingresar toneladas de textiles provenientes de China bajo falsas declaraciones arancelarias para evadir impuestos millonarios.


La maniobra: Tela por Piedra

Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, la banda operaba bajo un esquema de sustitución de mercadería.

El «modus operandi» consistía en declarar ante la Aduana el ingreso de carbonato de calcio —un mineral de bajo valor y nula carga impositiva en comparación— cuando, en realidad, los contenedores transportaban rollos de tela y productos textiles terminados.

Esta maniobra permitía a los implicados:

  • Evasión arancelaria: Pagar una fracción mínima de los derechos de importación correspondientes.
  • Competencia desleal: Introducir productos al mercado local a precios con los que la industria nacional no podía competir.
  • Giro de divisas: Facilitar movimientos financieros irregulares hacia el exterior.

Los pedidos de condena

Durante su alegato, Pérez Barberá destacó la «profesionalidad y permanencia» de la organización criminal. Las penas solicitadas se desglosan de la siguiente manera:

ImplicadosFunción en la redPena solicitada
EmpresariosCabecillas y financistas8 años y 6 meses
Despachantes de AduanaFacilitadores técnicos y gestores7 años
Agentes AduanerosOmisión de control y connivencia6 años e inhabilitación

«No se trató de un hecho aislado, sino de una estructura montada para engañar sistemáticamente al Estado, afectando la transparencia del comercio exterior y las arcas públicas», señaló el fiscal ante el tribunal.

Roles y responsabilidades

La fiscalía subrayó que el éxito de la maniobra dependía de una «zona liberada» técnica. El rol de los agentes de Aduana fue clave, ya que habrían validado los pesajes y las inspecciones oculares de los contenedores que, a simple vista, resultaban incompatibles con el carbonato de calcio declarado.

El Tribunal Oral Federal deberá dictar sentencia en las próximas semanas, en un caso que es seguido de cerca por las cámaras textiles locales, que se han presentado como damnificadas por este tipo de maniobras ilícitas.

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