Caputo atribuye el desplome a los feriados y paros
La economía argentina profundiza su sendero recesivo. Según los últimos datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la actividad registró una caída del 2,6% en febrero respecto al mismo mes del año anterior.
Frente a este escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, buscó relativizar el dato argumentando factores estacionales y de calendario.
Los números de la recesión
El informe oficial revela que la contracción no da tregua. La industria manufacturera y el comercio volvieron a ser los sectores más golpeados, reflejando el enfriamiento del consumo interno y la paralización de proyectos por la incertidumbre económica.
- Variación interanual: -2,6%
- Sectores más afectados: Construcción, Industria y Consumo minorista.
- Contexto: Es el cuarto mes consecutivo de retroceso en los indicadores de actividad.
La explicación oficial: «Cuestión de días»
A través de sus canales oficiales, el Ministro de Economía, Luis Caputo, le restó dramatismo a la cifra y ensayó una explicación técnica basada en la cantidad de jornadas laborables.
Según el jefe de la cartera de Hacienda, la comparación interanual se ve distorsionada por dos motivos principales:
- Días hábiles: Caputo señaló que febrero de este año contó con menos días operativos que febrero de 2023.
- Conflictividad gremial: El ministro destacó el impacto del paro general y las medidas de fuerza de diversos sectores que, según su visión, paralizaron la producción de manera excepcional durante el mes.
«La medición se ve afectada por un calendario desfavorable y el impacto de los paros. No refleja necesariamente la tendencia de fondo que buscamos estabilizar», afirmaron fuentes cercanas al ministerio.
Perspectivas para el corto plazo
A pesar de la justificación oficial, los analistas privados advierten que la caída del 2,6% es un síntoma claro de una estanflación que se agudiza.
Mientras el Gobierno nacional mantiene el foco en el equilibrio fiscal y la baja de la inflación, el «lado real» de la economía (empleo y producción) continúa mostrando señales de alarma.
Se espera que los datos de marzo y abril sigan la misma tendencia, a medida que el ajuste de precios relativos y la pérdida del poder adquisitivo terminen de impactar en el nivel de actividad general.
