Cuestionó el manejo de fondos por parte de Nación
El intendente de Necochea, Arturo Rojas, alzó la voz ante la asfixiante situación económica que atraviesan los municipios argentinos.
En declaraciones recientes a Radio Nec, el jefe comunal apuntó contra el Gobierno nacional por el corte en el envío de recursos y el impacto directo que esto tiene en las gestiones locales y en la calidad de vida de los vecinos.
Un reclamo que trasciende los colores políticos
Tras participar en un encuentro de intendentes en la Ciudad de Buenos Aires, Rojas destacó que la falta de financiamiento no es un problema partidario, sino una realidad que golpea a gestiones de todos los signos: radicales, del PRO, peronistas y vecinalistas.
“Me parece muy injusto que el Estado nacional, que tiene recursos afectados que debería volcar en obras de infraestructura o en programas, no lo haga. Todo eso se lo lleva puesto a los intendentes”, afirmó con contundencia.
Los puntos clave del conflicto
El intendente desglosó los factores que están poniendo en jaque a las arcas municipales:
- Interrupción de giros: La Nación dejó de enviar fondos específicos a la provincia de Buenos Aires.
- Conflictos judiciales: Cuestionó la falta de cumplimiento en fallos relacionados con la coparticipación y el cierre de organismos con financiamiento propio por ley.
- Costos operativos: Los servicios básicos representan hoy un peso desmedido en los presupuestos municipales, similar al golpe que reciben las familias en sus hogares.
Impacto en la gestión local
La paralización de la obra pública y la dificultad para sostener servicios esenciales son las principales alarmas.
Según Rojas, la retención de fondos por parte del Estado nacional —incluso aquellos que por ley tienen destinos específicos— genera una presión financiera insostenible que termina recayendo sobre las espaldas de los intendentes, quienes son el primer mostrador de atención a la ciudadanía.
El reclamo colectivo de los jefes comunales busca una respuesta urgente de la administración central para reactivar programas y obras que hoy se encuentran en un punto muerto, amenazando la estabilidad de las administraciones locales en todo el país.
