martes, abril 23, 2024

Locales, Turismo

El municipio limpia las playas de Quequén

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El procedimiento, dirigido desde la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, está encargado a la barredora de arena. En cuanto a las plantas marinas, si bien no se trata de una especie peligrosa para la salud humana, cuando se aglomeran pueden generar un olor desagradable al ir descomponiéndose al sol.

Ante la invasión de una especie de alga cuyo avistamiento no es de los más comunes en la zona, aunque ya tuvo sus precedentes el año pasado y el anterior en las playas del distrito, la Municipalidad de Necochea estuvo abocada en las últimas horas a la limpieza de la costa de Quequén que, en los últimos días, vio sus arenas teñidas de rojo.

El procedimiento, dirigido desde la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, estuvo encargado a la barredora, la moderna máquina que es tirada por un tractor y cuenta con una especie de rastrillo conformado por miles de púas que permiten el paso de la arena y la recolección de cualquier otro tipo de objeto.

Este implemento fue adquirido por la administración comunal hace dos temporadas y ha arrojado muy buenos resultados en la limpieza de las costas, una temática que siempre preocupó y era un tema a resolver para las autoridades, en especial durante la temporada estival, cuando el flujo de visitantes se incrementa y algunos residuos quedan varados en la arena luego de una jornada de playa.

En cuanto a las algas, se trata de una especie inofensiva que se reproduce en las zonas bajas y medias del litoral en las costas rocosas y, ante una fuerte marejada, son arrancadas por la potencia de la rompiente y arrastradas en la dirección del oleaje.

El paraje Las Grutas es uno de los focos de mayor propagación de estos bosques de plantas marinas, aunque en su mayoría los ejemplares que se pueden observar allí son de las conocidas como Pardas, que presentan una pigmentación más bien amarronada.

Si bien no se trata de una especie peligrosa para la salud humana, cuando se aglomeran pueden generar un olor desagradable al ir descomponiéndose al sol, por lo que en muchos lugares se recogen para utilizar como abono.