Sharing is caring!

EPA/FABIO MOTTA

Bruno Covas y Eduardo Paes, ambos opositores al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, triunfaron hoy en los balotajes para las alcaldías de San Pablo y Rio de Janeiro, respectivamente, en el marco de unos comicios que incluyeron a otras 55 capitales en las que la derecha emerge como la principal vencedora.

Covas del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB, centro), fue reelecto como jefe de la alcaldía paulista, la más importante de Brasil, con el 59,58 % de los votos contra el 40,42 % de Guilherme Boulos, del Partido Socialismo y Libertad (Psol, izquierda).

En un discurso que tuvo tramos aparentemente dirigidos al presidente de ultraderecha Bolsonaro, Covas dijo que «la democracia está viva, San Pablo demostró que le restan pocos días al negacionismo y oscurantismo, San Pablo dice sí a la ciencia y a la moderación».

Luego de oficializada su victoria, Covas, de 40 años y perteneciente a una familia de socialdemócratas, se reunió con el gobernador de San Pablo, Joao Doria, considerado un posible candidato a la presidencia en 2022.

El balotaje de este domingo se disputó en 57 ciudades, entre ellas 18 capitales estaduales, en las que ningún candidato obtuvo más del 50 % de los votos en el primer turno del 15 de noviembre.

En Rio de Janeiro se impuso con Eduardo Paes, del partido Demócratas (Dem, derecha), con el 64,07 % frente al alcalde que buscaba su reelección, Marcelo Crivella, de Republicanos, partido de derecha que sumó el 35,93 % de los votos válidos.

El pastor Crivella tuvo el respaldo de Bolsonaro, que hoy viajó a Rio de Janeiro para votar en la escuela Rosa Fonseca, en la Villa Militar ubicada en la zona oeste de la ciudad.

Esta fue una «victoria de los que creen en la buena política», declaró Paes, quien también felicitó a Bruno Covas por su triunfo en San Pablo.

Paes iniciará en enero de 2021 su tercer gobierno en la alcaldía carioca, al frente de la cual estuvo en 2016 durante la celebración de los Juegos Olímpicos.

Paes, que no es un frontal opositor a Bolsonaro, se reunió con el presidente de Diputados, Rodrigo Maia, también del Dem, que apoya la formación de una alianza de partidos conservadores y de centro para disputar las elecciones presidenciales.

Para algunos analistas y parte de la clase política, las elecciones de este domingo fueron el primer barómetro del poder actual y las expectativas del presidente con miras a su reelección en octubre 2022.
Bolsonaro reconoció hoy que dio respaldo al alcalde de Rio, Marcelo

Crivella, y manifestó sus dudas sobre las urnas electrónicas las cuales se prestan, dijo, a los «fraudes» electorales.

El mandatario dijo, además, que los resultados en los comicios municipales no tienen nexo con las presidenciales de 2022.

Citó como ejemplo que en 2016 el Partido de la Socialdemocracia Brasileña ganó en primera vuelta las elecciones de San Pablo y dos años más tarde el «pesedebista» Geraldo Alckmin ni siquiera llegó al balotaje en las elecciones presidenciales.

En cambio el expresidente, Fernando Henrique Cardoso, líder histórico del PSDB, declaró hoy luego de votar a su correligionario Bruno Covas que estos comicios sientan las bases de lo que puede ser un «frente amplio» contra Bolsonaro.

«La onda conservadora es peligrosa» y para detenerla la única forma viable es trabajar para «unir los partidos» de diverso signo ideológico opuestos al bolsonarismo, declaró este domingo Cardoso.

El columnista más importante del diario O Globo, Merval Pereira, coincidió hoy con el análisis del socialdemócrata Cardoso, al decir que el resultado de estas elecciones municipales «apuntan hacia lo que vendrá en 2022». (ANSA).