Sharing is caring!

ANSA/MARTA PEREZ

La luz al final del túnel del Covid-19 todavía está lejos, al menos en Europa, pues la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió hoy que el Viejo Continente, donde los gobiernos intentan arreglárselas entre la necesidad de evitar la expansión de contagios y la de no imponer restricciones excesivas a la población, el nivel de transmisión es «preocupante».

Según la OMS, asimismo, el número de contagios registrado en las últimas semanas debe servir como una «llamada de atención».

Lo que está sucediendo en Europa, dijo el jefe regional de la agencia de la ONU Hans Kluge, «es una situación muy grave».

Más de la mitad de los países europeos, subrayó en una conferencia de prensa online, «registraron aumentos superiores al 10% en las últimas dos semanas y en siete países el incremento ha sido más del doble».

Los casos semanales de coronavirus «superaron a los reportados cuando la pandemia golpeó por primera vez en marzo», lo que implica una tendencia «alarmante», aseguró la OMS, que «debe servir como un llamado de atención para todos».

También por eso, la posición de la organización sobre la cuarentena no cambia: el aislamiento de quienes contrajeron el coronavirus debe permanecer durante catorce días.

«Es de interés para los pacientes», dijo la funcionaria de la agencia de la ONU, Catherine Smallwood, sobre la decisión de algunos países, incluida Francia, de reducir el período a siete días.

Francia es uno de los países europeos más afectados por la segunda ola de Covid-19.

El ministro de Salud, Olivier Véran, admitió que la epidemia «todavía está muy activa», invitando a los franceses a un sentido de responsabilidad y respeto por las medidas de seguridad.

De hecho, en los departamentos de Lyon y Niza, que actualmente presentan las situaciones más graves, el sábado se adoptarán nuevas «medidas» restrictivas, anunció el ministro, evocando posibles «restricciones más fuertes en Marsella» y en Guadalupe «si el contexto no mejora».

Véran citó, entre otras cosas, el posible cierre de bares o la prohibición de reuniones públicas.

En Gran Bretaña, otro país europeo que ha reducido la cuarentena a 10 días, regresaron las restricciones localizadas para 2 millones de personas en el noreste de Inglaterra.

Se trata, explicó el ministro de Salud, Matt Hancock, de «una respuesta inmediata» al nuevo aumento de contagios en la zona, con tasas de contagios locales que actualmente oscilan entre 70 y 103 casos diagnosticados por 100.000 habitantes, claramente por encima de la media nacional.

Una cambio que ya se había reintroducido en las últimas semanas en ciudades como Birmingham, Bolton o Leicester, y en algunas zonas de Escocia y Gales para un total de 10 millones de personas.

También se esperan cierres selectivos en Madrid y su región, epicentro de la epidemia en España, que entrará en vigencia durante el fin de semana.

Según el último informe de las autoridades autonómicas, la presión sobre el sistema sanitario está aumentando con 2.850 personas hospitalizadas, de las cuales 392 se encuentran en cuidados intensivos.

Además, más del 20% de las camas de hospital están ocupadas por pacientes con Covid-19.

El número de casos se ha disparado en algunos distritos y municipios del sur de la capital, donde en las últimas dos semanas se registraron más de 1.000 nuevos casos por cada 100.000 habitantes.

Una incidencia muy superior a la media nacional (285), que ya es una de las más altas de Europa.

En cuanto a otras partes del mundo, el aumento de casos continúa en India que, tras superar la barrera de los 5 millones de contagios, registró un récord de casi 100.000 casos en 24 horas.

Y, en unas pocas horas, Israel se convertirá en el primer país del mundo en reintroducir restricciones totales. (ANSA).