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Los demócratas tendrán este jueves su segunda sesión de alegatos del juicio político contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, después de que en la apertura acusaran al mandatario de haber intentado hacer «trampa» en las elecciones y pidieran «valor» a la mayoría republicana.

En la primera jornada dedicada a los alegatos de los demócratas, el congresista Adam Schiff expuso el caso contra mandatario, luego de que el martes ambas partes se enfrascaran en una pugna por la citación de los testigos que terminó con el rechazo de todas las iniciativas propuestas por la oposición.

Schiff, titular de la Comisión de Inteligencia de la Cámara Baja que está a cargo de la acusación contra Trump, prometió al final de la sesión del miércoles que el jueves conectaría las acusaciones presentadas contra el presidente y lo que dice la Constitución y las leyes al respecto.

En su ponencia el congresista argumentó que el mandatario debería ser apartado del cargo por las acusaciones de abuso de poder y obstrucción al Congreso.

«El presidente Trump solicitó interferencia extranjera en nuestras elecciones, abusando del poder de su mandato para buscar ayuda en el extranjero para mejorar sus posibilidades de reelección», dijo Schiff.

Cuando el mandatario fue descubierto, agregó el congresista, «utilizó los poderes a su cargo para obstruir la investigación».

Según la acusación, Trump intentó presionar a Kiev para que interfiriera en las elecciones de 2020 a su favor, sugiriendo a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, que investigara los negocios del hijo de Joe Biden, quien podría ser su rival demócrata en las presidenciales.

Según los demócratas, Trump presionó a Ucrania al retener cerca de 400 millones de dólares en ayuda militar para un país que enfrenta una conflicto con rebeldes prorusos en su territorio.

«La mala conducta del presidente no puede decidirse en las urnas porque no podemos estar seguros de que la votación se gane de una forma justa», dijo, y señaló que Trump utilizó de forma corrupta una visita a la Casa Blanca ofrecida al presidente de Ucrania para que «lo ayudara a hacer trampa en las próximas elecciones».

– Trump, de regreso en EEUU –

La sesión del jueves es la primera que se desarrollará con Trump en Estados Unidos, ya que al inicio del proceso el mandatario estaba en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza.

Pese a la distancia y a su intensa agenda, el miércoles Trump rompió un récord de tuits intradiarios, emitiendo unos 150 hasta las 22H30 de Estados Unidos.

El proceso en el Senado es presidido por el presidente de la Corte Suprema, que tiene un rol más bien protocolar, pero que el martes en medio del crispado debate sobre las reglas del proceso tuvo que pedir a algunos de los ponentes que guardaran las formas.

«Quienes se dirigen al Senado deben recordar donde están», dijo Roberts.

AFP / ANDREW CABALLERO-REYNOLDSEl abogado Jay Sekulowhabla con los periodistas en el Capitolio en Washington, el 22 de enero de 2020

Los senadores, que el día anterior soportaron una sesión vespertina que terminó a las dos de la mañana, están sometidos a una rigurosa cura digital dentro del hemiciclo, por la que no pueden usar sus teléfonos ni pueden leer ningún texto no relacionado con el proceso.

Después del choque del martes por la citación de los testigos se publicaron reportes en medios que indicaban que los demócratas podrían negociar un acuerdo en el que fueran citados Joe Biden o su hijo Hunter, a cambio de tener luz verde para llamar a altos funcionarios de la Casa Blanca.

Pero Chuck Schumer, jefe de la minoría demócrata del Senado, dijo que esta posibilidad está «fuera de discusión».

– «Valor»-

AFP / ANDREW CABALLERO-REYNOLDSEl jefe de la mayoría republicana Mitch McConnell al final del segundo día de audiencias en el Senado por el juicio político contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump en Washington el 22 de enero de 2020

El discurso de Schiff está limitado a las audiencias televisivas y sus correligionarios, ya que el martes el jefe de la mayoría republicana de la Cámara Alta, Mitch McConnell, exhibió un férreo control de la bancada oficialista unida que goza de 53 de las 100 bancas, en un indicio de cómo se desarrollará el juicio que probablemente concluirá en absolución.

Sin embargo, Schiff pidió a los republicanos que tuvieran «valor» cuando consideraran el caso contra Trump.

Además, para que prospere el proceso contra Trump se necesita una mayoría de dos tercios, equivalente a 67 senadores. Pero los republicanos se mantienen alineados: «No escuché nada nuevo», dijo el senador republicano John Barrasso.

Uno de los abogados personales del presidente Jay Sekulow prometió que cuando sea su turno de litigar «va a cuestionar de forma agresiva el caso que le están presentando».

«Hay muchas cosas que debatir y lo vamos a hacer de una forma ordenada y sistemática», prometió a la cadena CNN.