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Por Juan Carlos Stranges

Dirigentes y militantes sociales y políticos integrantes de la Mesa de Unidad Popular ,identificados con el proceso político llevado adelante por el gobierno nacional, debatieron en el Club Español de la Ciudad de Buenos Aires acerca de cómo trabajar en favor de la profundización de los cambios a partir de la unificación del campo nacional, popular y progresista.

Eduardo Sigal, Presidente del Frente Grande, propuso avanzar “en un proceso de síntesis a partir de la construcción de una matriz programática”.  El marco de unidad surgiría de debates que se realizarían en todo el país con fuerzas afines al Gobierno nacional e incluso otros partidos y agrupaciones “con los cuales sea posible lograr coincidencias”.

El Presidente del Frente Grande propuso diez ejes de discusión, entre los cuales se destacan la ley de Medios, el reconocimiento de la personería gremial a la CTA, la ley de Entidades Financieras y la recuperación de YPF.

“Deberíamos tener una actitud abierta con quienes se identifican con este proceso político y tender la mano a otros sectores que nos pueden acompañar en algunos temas, de manera de ir construyendo nuevas mayorías parlamentarias”, señaló Sigal.

Sobre este punto, Edgardo Depetri, diputado del Frente Transversal alertó que “no tener mayoría en las cámaras desde el 10 de diciembre va a alimentar más el proyecto destituyente” impulsado desde la derecha mientras que Fernando Melillo, Subsecretario de Coordinación de Políticas Ambientales del Gobierno nacional, dijo que se debe apuntar a lograr mayor participación en la toma de decisiones. “Estamos identificados fuertemente a este proceso pero nos sentimos adherente y no verdaderos protagonistas”, reconoció.

Por su parte Juan Carlos Stranges presidente FG Necochea decía, «estamos obligados a no dejar desviar el eje de la discusión central, que es definir los caminos por donde debe transitar nuestro país. Sin dudas reconstruir el Estado de bienestar, recuperar cada vez más su rol y proponer a la política como herramienta esencial de cambio, ese estado capaz de producir las transformaciones necesarias y medulares en este momento histórico. El movimiento obrero organizado junto a los sectores populares, sus organizaciones sociales y los partidos políticos, debemos intentar sostener este camino, este modelo, todavía ineficaz, para lograr su profundización. En la inédita crisis internacional, hay sectores que sólo responden a sus intereses, como son la mesa de enlace, la AEA, UIA, que vienen acumulando riquezas fabulosas y erigiéndose en dueños de la patria y de los símbolos de todos. Será necesario acumular poder político para modificar las relaciones de fuerzas frente a los intereses antinacionales locales que pretenden desandar el camino y volver a las recetas de ajuste permanente. Seguimos pensando en un frente más amplio, un frente local que rompa con las ofertas conocidas de los partidos tradicionales que solos han demostrado que no pueden con sus viejas recetas”.