Sharing is caring!

abalsamo1

Por Miguel Abálsamo

La política no puede circunscribirse a debates acalorados sin razón, reservado solamente para afiliados a los partidos, donde los «profesionales» de la «rosca»  tienen acceso a esas discusiones, como si los locales partidarios  fueran un  iceberg alejados de la realidad de la sociedad.

Mucha dirigencia entiende que los dogmas son pétreos, recubiertos bajo la armadura partidaria. Es un falso concepto de identidad. La verdadera identidad es aggiornarla a los tiempos, sin olvidar la esencia. Los dirigentes que entienden el cabalgar de acuerdo a las circunstancias son verdaderos conductores, aquellos  que piensen no sólo en el día después sino en las generaciones que vienen.

En nuestro distrito hay muchos dirigentes,  que se enredan en el pasado, no dan soluciones al presente y menos proponen el futuro. Faltan estadistas. Aquellos capaces de plasmar una idea y proyectarla veinte años por delante.

A meses de una nueva contienda electoral, que renovará la mitad del Concejo Deliberante local y mostrará un nuevo mapa político en las diversas legislaturas, estamos nuevamente ante la exposición pública  de dos figuras que siguen acaparando la atención del electorado, el doctor Gastón Guarracino, actual Viceministro de Trabajo bonaerense,(hoy el dirigente de mejor imagen en el distrito) y el intendente doctor Daniel Molina. Se vieron las caras y las ideas hace casi dos años cuando el radical logró la reelección por escaso margen. Y aunque no se muestren de la misma manera en octubre de este año, se estará nuevamente plebiscitando a ambos.

Molina ( a través  de su lista) recibirá el espaldarazo popular si la sociedad piensa que sus  seis años de gobierno fueron positivos, y por el contrario sufrirá el golpe popular si la sociedad piensa que estos años del intendente no han servido para desarrollar y crecer al distrito.

Guarracino fue contundente,  queriendo expresar …»quien quiera oir que oiga..», declarando en los últimos días su afan de volver al senado de la provincia de Buenos Aires, e intentar en el 2011 el  sueño mayor de sus cuarenta años, la intendencia de Necochea.

En   referencia a estos dos dirigentes claves  en la elección de octubre esta concatenado  el título de la editorial «LA NECOCHEA NO AFILIADA».

Un porcentaje importante del distrito tiene ficha afiliatorio al peronismo, unas doce mil personas sobre una cantidad de votantes aproximados a los setenta mil, equivale decir, algo menos del veinte por ciento del padrón electoral general esta afiliado al PJ mientras el radicalismo tiene la mitad de esa cantidad como afiliados, ergo, un diez por ciento de la ciudadanía.

Esas son identidades partidarias, históricas, que pueden retener un voto llamado «cautivo», quedando otra franja no afiliada, con más libertad , que adhieren a los dos grandes partidos históricos en nuestro medio, pero fluctúan según ocasiones y candidatos que les muestren.

Equivale este análisis que el sesenta por ciento de nuestro distrito, teniendo ideas definidas o no, se muestran como una clase independiente, esa Necochea no afiliada, que titulamos.

Ese porcentaje que define elecciones muestra su voluntad de voto de acuerdo a las circunstancias, raramente lo repite, y muchas veces ese voto parece extraño en cada acto eleccionario.

Por eso nuestros dos protagonistas, Molina y Guarracino, como ya lo hicieron en la elección anterior, tienen una identidad pero deben extremarse para  seducir  al electorado independiente, que comprende fundamentalmente la clase media, ahora agregando  un enorme factor, el voto del  campo en nuestro distrito, especialmente en todo el interior del distrito.

Molina viene retrocediendo y por errores cometidos en gestión ha visto reducida su base electoral, acotándose al Comité Radical, muy proclive a actitudes internistas más que externas. Viene perdiendo en los últimos tiempos dirigentes de importancia, sectores que han dejado de acompañarlo y una masa popular que siente una especie de frustración, especialmente en su segundo mandato.

Guarracino sigue comprendiendo que la única verdad  es  la realidad, y para conservar esos 22.000 votos de la última elección que casi lo consagra intendente no debe descuidar su historia y su partido, ser forjador de la unidad justicialista,  y a su vez aumentar su base electoral a través de esa fantástica herramienta que es Primero Necochea, heterogéneo conjunto de voluntades, pero homogéneo  a la hora de elaborar propuestas y militar una idea.

Aparece como aire nuevo, impredecible todavía en números, ciudadanos   populares como el periodista Daniel Ferrer, quien encabezaría lista de concejales, quedando a determinar porque estructura partidaria, aunque todo apunta a la cercanía ideológica con el gobierno nacional, y puede finalmente concretar el apoyo de una figura como Horacio Tellechea, garantía de honestidad y gestión. Este movimiento en gestación no cuenta con afiliados, si con muchas voluntades gregarias que aunarán criterios para votarlos, serles fiscales y apoyarlos en campaña, no es poca cosa aparecer en escena y provocar comentarios de la ciudadanía. Candidatos que no provoquen esto no tienen mínima chance de aspirar a una banca en las elecciones de octubre para renovar el Concejo Deliberante.

La incógnita es saber si el autentico vecinalismo, la ACT puede reverdecer viejos lauros o esta destinada a extinguirse.

Se debe entender que el continuo manejo de etiquetas, con anatemas como derecha, centro o izquierda, si  bien tienen vigencia, no solucionan por sí solas los problemas de los vecinos. El vecino prefiere  la gestión y los resultados concretos, por sobre los grandes discursos.

Recitando fichas partidarias solamente no se resuelven los problemas, ni dictando cátedras históricas se ganan elecciones.

En Necochea son miles las voluntades expectantes, los votantes del distrito,  algunos representados por los moldes tradicionales otros esperando respuestas  superadoras, sin querer ser  vistos  como botines de guerra  para los candidatos en campaña.

En octubre el intendente Molina deberá exhibir su obra a consideración del electorado, en octubre el doctor Guarracino deberá exhibir su proyecto político para el corto plazo 2009 y para el sillón de Murga dos años después.

El ciudadano definirá con su voto si quiere un Molina con más poder y con posibilidades de volver a competir en una nueva elección para revalidar su cargo de intendente, o definitivamente con ese voto decirle que es tiempo de retirada, comenzando a morir lo viejo para parir lo nuevo.

La otra expectativa es saber si en las elecciones de octubre, la gente  considerará como hace dos años elegir entre dos opciones Molina-Guarracino, que acapararon todo el número de votantes, o buscará un camino legislativo optando por otras figuras del escenario local.

Esta Necochea » no afiliada» tiene una gran racionalidad. Le ha dado las victorias a los peronistas doctor Domingo Taraborelli, José Antonio Aloisi y Julio Municoy, otorgándole el poder luego de 75 años al radicalismo a través del doctor Daniel Molina.

Estos ciudadanos saltan el cerco de cualquier estructura, transgrediendo lo ideológico, sin militar en una Unidad Básica o en un Comité. Ni hablar de las nuevas generaciones, las que votarán por primera vez, o lo harán por segunda. Los jóvenes de Internet, chat, MP3 al oído, estudiantes   secundarios, universitarios,  buscadores de destinos, que vienen sin las contaminaciones de otras generaciones, sin resentimientos del pasado, sin ataduras mentales. Son libres, y una expresión de esa libertad es el cuarto oscuro en la democracia, único sistema  gracias a Dios, que conocen.

En octubre,  nadie dejará de captar al voto partidario, al de toda la vida, pero triunfará quien llegue a ese electorado no afiliado.

No quiere decir que la gente no tenga interés en la política, lo que no quiere es ser cautivo o clientes de la misma, entendiendo que la política debe servir fundamentalmente para implantar la justicia social, y si bien todos los sectores deben recibir la asistencia en su medida y armoniosamente, el deber político y del estado es proteger a los más débiles. Proteger es  dignificarlos  y devolverles la cultura del trabajo, darle asistencia pero no convertirlos en rehenes.

Siguen existiendo las banderas y los símbolos, sin eso la política sería un frasco vacio. Entiendo como  decía el general De Gaulle…» con la razón se sobrevive ..pero con la pasión se triunfa..».Debemos poner pasión en la militancia, razón y pasión en la dirigencia, pero no alcanza una bandera, siempre hay que tener audacia e innovar. Cualquier movimiento político sin renovación, envejece y muere. Este es el gran triunfo del peronismo, renovarse y cabalgar de acuerdo a los tiempos.

Necochea espera la renovación legislativa. Con expectativa.

Entendiendo que a este distrito » lo salvamos entre todos o no lo salva nadie…»

La Necochea "No afiliada"ahorainfo.com.arOpiniónPor Miguel Abálsamo La política no puede circunscribirse a debates acalorados sin razón, reservado solamente para afiliados a los partidos, donde los 'profesionales' de la 'rosca'  tienen acceso a esas discusiones, como si los locales partidarios  fueran un  iceberg alejados de la realidad de la sociedad. Mucha dirigencia entiende que los...Desde Necochea al mundo