INDEPENDENCIA: El Gobierno catalán recurre a la Iglesia

El gobierno catalán busca la mediación de la Iglesia con el gobierno español para descomprimir la tensión, informaron hoy los medios de prensa españoles.

No se trataría de una mediación estricta, porque eso supondría implicar al Vaticano, sino de una petición de intervención para rebajar la tensión con Madrid.

Con tal objetivo, el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, historiador vaticanista y católico practicante, se reunió hoy de forma discreta con el arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, y también con el Abad de Montserrat, Josep María Solé.

Junqueras está en permanente contacto con la Iglesia desde hace tiempo. Y ayer el presidente, Mariano Rajoy, recibió en La Moncloa a Omella así como al arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ambos muy cercanos al Papa Francisco, informaron fuentes del ejecutivo español.

A la cita no acudió el presidente de la Conferencia episcopal española (CEE), Ricardo Blázquez, con quien Rajoy estaría muy molesto después de una declaración institucional de la Iglesia española la semana pasada en la que pidió “diálogo y evitar situaciones irreversibles” en Cataluña.

El gobierno español, que rechaza el diálogo mientras el gobierno catalán no retire su intención de proclamar la independencia de Cataluña, contestó a la Iglesia diciendo que dejara “la política a los políticos”. Los obispos se mostraron dispuestos en esa declaración a colaborar con el diálogo en favor de “una pacífica y libre convivencia entre todos”.

Rajoy también habría pedido a Omella y Osoro su respaldo después de que 400 sacerdotes catalanes firmaron en días pasados un manifiesto en favor de la celebración del referéndum de independencia del pasado domingo, suspendido por la justicia.

Estos mismos sacerdotes enviaron después una carta al papa Francisco en la que le solicitaban su mediación para que el gobierno español “recapacite su visceral oposición a este referéndum”.

El presidente español también está molesto porque algunas iglesias, como la de Vila-Rodona (Tarragona), fueron utilizadas el domingo pasado para el recuento de votos del referéndum de autodeterminación y eludir así la acción de la policía. Las ofertas de mediadores ante una eventual declaración de independencia llegaron desde varios puntos.

En Cataluña varias entidades, entre ellas sindicatos, universidades y patronales, constituyeron una comisión independiente para impulsar la mediación. Y en el País Vasco, su presidente regional, el nacionalista Iñigo Urkullu, se ofreció al presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, para propiciar una mediación europea en Cataluña por tratarse de un “problema de proporciones históricas” que podrían derivar en “escenarios delicados también para la UE”.

El presidente catalán, Carles Puigdemont, ya pidió el pasado domingo una “mediación internacional apadrinada por la UE”. Bruselas dijo que no mediará al tratarse de un “asunto interno”. (ANSA).

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