GOBIERNO: Varios proyectos en la cuerda floja, retacean los fondos a los intendentes “desleales”

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En la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Planificación Federal, por ejemplo, avisó que habrá un impasse de treinta días en el pago de los fondos destinados a las obras públicas municipales.

Antes de las elecciones, eran una prioridad para la Quinta de Olivos. Ya no. Tras la derrota electoral del 28-J, varios de los principales intendentes peronistas del conurbano bonaerense empezaron a sentir el frío de los Kirchner.

Los jefes territoriales del PJ de Buenos Aires están a la defensiva, interpretando las señales que les llegan desde el Gobierno. Son malas, según analizaron varios de ellos ante Crítica de la Argentina. Temen que Néstor los someta a su vendetta más clásica, que consiste en el freno de los envíos de fondos con los que antes solía alegrarlos. Sus últimos pasos desesperan a los intendentes, expertos conocedores de las ciencias de la extorsión político-financiera. Es que Kirchner operó ayer contra el gobernador chubutense Mario Das Neves visitando su propia provincia, y en Santa Cruz sus dirigentes le restan respaldo al gobernador Daniel Peralta.

En el Gobierno, aseguraron que el tema se solucionará en un mes, y que los inconvenientes no se deben a la política, sino al “desorden administrativo producido por la campaña”. Los intendentes esperarán pacientes antes de iniciar sus quejas. A pesar de eso, ya saben que algunas de las obras que anunciaron a sus vecinos nunca se harán: son las que arreglaron cara a cara con Kirchner, en Olivos, en los tiempos en que aún el Gobierno no había adelantado las elecciones a junio.

En La Plata, el intendente, Pablo Bruera, a quien en el Gobierno acusan de “traición” por haber promovido un supuesto corte de boleta a su favor y en contra de los K, tiene pruebas concretas de que la venganza kirchnerista ya empezó. Su ex socio político, el coordinador del ministerio de Desarrollo Social, Carlos Castagnetto, acaba de ordenar que se cancelen los pagos con los que su organismo ayudaba a la municipalidad de La Plata. Entre otras cosas, se dejó sin efecto una ayuda financiera millonaria que giraba a Bruera fondos para sostener el trabajo de distintas cooperativas, contaron fuentes gubernamentales. Por si fuera poco, Bruera tiene ahora que soportar en el gobierno nacional a su enemigo local más crudo, el ex intendente Julio Alak, nuevo ministro de Justicia y Seguridad, que como su cargo lo indica tiene a cargo la relación con los jueces y la policía.

En su segunda aparición pública tras la derrota electoral, Kirchner soltó una frase suficientemente ambigua como para torturar al grupo de intendentes del conurbano bonaerense que mandan en sus distritos hace varios lustros: “Fui víctima de la vieja política”, dijo desde Chubut. ¿A quién se refería? ¿A Francisco de Narváez o los jefes comunales a los que sus voceros, como el diputado Edgardo Depetri, identificó como “traidores”? Kirchner jamás hizo un agradecimiento público a los intendentes que se jugaron por él en las elecciones, incluso como candidatos testimoniales.

Eso sí, en privado hizo llamadas durante el lunes siguiente a la elección. Uno de los intendentes con los que habló fue Hugo Curto, de Tres de Febrero, un distrito en el cual la lista de candidatos K perdió ante la de De Narváez, a pesar de que la lista de concejales del oficialismo se impuso sobre el PRO. “Quería darte las gracias por todo”, saludó Kirchner a Curto. ¿Fue una despedida? El jefe comunal dice que no: “Siempre nos ayudó y lo va a seguir haciendo”. El tiempo dirá. (CRÍTICA)

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