La ONU alerta de una crisis que amenaza a 2.000 millones de personas
La Organización de las Naciones Unidas lanzó una severa advertencia global: el 40 % de las tierras de pastoreo de la Tierra se encuentra degradado.
La combinación incesante de sequías prolongadas, sobrepastoreo y un manejo insostenible del suelo ha desencadenado una crisis ambiental y socioeconómica que pone en jaque la seguridad alimentaria mundial y los medios de vida de más de 2.000 millones de personas.
Una amenaza global en expansión
Desde el Sahel africano hasta las vastas estepas de Asia Central, pasando por las praderas de Sudamérica, el deterioro de estos ecosistemas avanza a un ritmo alarmante.
La degradación no solo arruina la vegetación nativa, sino que acelera la desertificación y erosiona la capa fértil de la tierra.
- Impacto directo en la ganadería: La pérdida de cobertura vegetal reduce drásticamente la disponibilidad de forraje para el ganado, la principal fuente de ingresos y alimento para cientos de comunidades rurales y pastoriles.
- Vulnerabilidad climática: Al perder su capacidad de absorber agua, el suelo se vuelve hipervulnerable a inundaciones repentinas y erosión eólica, perdiendo además su función clave como sumidero de carbono.
- Presión económica: La escasez de recursos está forzando desplazamientos comunitarios y aumentando las tensiones por el acceso al agua y a la tierra fértil.
Un llamado urgente a la acción
Especialistas del organismo internacional destacan que la recuperación de estos suelos es técnicamente viable, pero requiere un cambio radical en las políticas agrícolas y ganaderas globales.
La ONU insta a las naciones a priorizar la restauración de tierras, regular las prácticas de pastoreo intensivo e invertir en sistemas de gestión sostenible liderados por las propias comunidades locales antes de que el daño sea irreversible.

