Dos fuertes terremotos sacuden el país y activan monitoreo por posible tsunami
Momentos de alta tensión y pánico se vivieron este miércoles en Venezuela tras registrarse dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, según los informes preliminares del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Los movimientos telúricos se sintieron con gran intensidad en la capital, Caracas, y en amplias regiones del país, obligando a evacuaciones preventivas de emergencia.
De acuerdo con los datos difundidos por el organismo estadounidense, el evento principal ocurrió a las 22:04 GMT, localizando su epicentro a apenas 21 kilómetros al este de la localidad de Morón y a unos 200 kilómetros de Caracas.
Sismo superficial y pánico en las calles
La extrema fuerza con la que se percibió el sismo responde a su escasa profundidad, estimada en solo 10 kilómetros. Los especialistas explican que los terremotos tan superficiales liberan su energía de forma mucho más directa hacia la superficie, lo que multiplica la intensidad del temblor percibido por la población.
A través de redes sociales y reportes periodísticos, se difundieron imágenes de residentes abandonando apresuradamente edificios residenciales y oficinas comerciales en distintas ciudades.
Pese al nerviosismo generalizado, hasta el momento las autoridades no han reportado oficialmente víctimas fatales ni la magnitud exacta de los daños materiales, mientras los cuerpos de protección civil comienzan el despliegue de evaluación.
Monitoreo de tsunami en el Caribe
Debido a la gran magnitud de los sismos y su proximidad a la costa, los organismos especializados activaron de inmediato los protocolos de prevención y el monitoreo del comportamiento del mar ante el riesgo potencial de un tsunami en los sectores costeros del Caribe.
Las autoridades recordaron que este tipo de alertas se emiten de forma automática y preventiva tras eventos de esta escala, y que su confirmación o descarte dependerá de la evolución de las mediciones oceánicas en las próximas horas.
Se insta a la población a mantener la calma, permanecer atenta a los canales y comunicados oficiales, y evitar la propagación de rumores o información no verificada en las redes sociales ante el latente peligro de réplicas.
