Gana el primer Premio Aena de Narrativa dotado con un millón de euros
La escritora argentina se impuso con su libro de relatos El buen mal en una gala marcada por la expectación y la cuantiosa dotación económica del galardón.
En una noche que ya se perfila como un hito para las letras hispanas, la escritora argentina Samanta Schweblin se ha alzado con la primera edición del Premio Aena de Narrativa.
El anuncio, realizado este miércoles en el Museo Marítimo de Barcelona, sitúa a Schweblin como la ganadora de uno de los premios mejor dotados del mundo: un millón de euros.
La obra premiada, El buen mal (Seix Barral), es una colección de cinco relatos que exploran las «soledades compartidas» y los mandatos familiares.
Durante su discurso, una Schweblin visiblemente emocionada y «en shock» destacó la importancia de que un premio de esta magnitud reconozca al cuento, un género que, en sus palabras, suele «correr medio cojo» frente a la novela en los certámenes internacionales.
«Es un número tan grande que no sé cómo se piensa», confesó la autora sobre la cifra del premio. «Habría sido duro estar en los zapatos del jurado».
Una victoria frente a grandes nombres
El jurado, presidido por la escritora Rosa Montero, eligió la obra de Schweblin entre un quinteto de finalistas de alto nivel que reflejan la vitalidad de la literatura actual en español:
- Héctor Abad Faciolince (Ahora y en la hora)
- Nona Fernández (Marciano)
- Marcos Giralt Torrente (Los ilusionistas)
- Enrique Vila-Matas (Canon de cámara oscura)
Los cuatro finalistas no se fueron de vacío, recibiendo una dotación de 30.000 euros cada uno.
Polémica y mecenazgo
El nacimiento del premio no ha estado exento de debate en el sector literario, tanto por su origen —impulsado por una empresa de gestión aeroportuaria con participación estatal— como por la espectacularidad de su cuantía.
Ante esto, Maurici Lucena, presidente de Aena, defendió el mecenazgo como una forma de responsabilidad social corporativa: «Es lo normal que el mecenazgo corra a cargo de empresas que no tienen necesariamente nada que ver con las actividades culturales que financian».
Una gala multidisciplinar
La ceremonia, presentada por Martina Klein y Josep Cuní, no fue una entrega de premios convencional. Bajo la dirección de La Tropa Produce, cada libro finalista fue homenajeado con una intervención artística: desde monólogos teatrales y danza ucraniana hasta composiciones para piano y dibujo en vivo.
Al evento asistieron figuras clave de la política y la cultura, como el president de la Generalitat, Salvador Illa, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y autores de la talla de Arturo Pérez-Reverte.
El futuro del galardón
Aena ha confirmado su intención de mantener la convocatoria anual y la misma dotación económica, vinculando siempre el fallo a las fechas próximas a la festividad de Sant Jordi en Barcelona.
Además, la empresa invertirá otro millón de euros en la compra de miles de ejemplares de las obras finalistas para distribuirlos en aeropuertos y centros culturales.
Con este triunfo, Schweblin no solo consolida su posición como una de las voces más potentes de la narrativa breve contemporánea, sino que inaugura una nueva era de mecenazgo literario a gran escala en el ámbito hispanohablante.
