
¡Hola, gente linda! Hermosa semana, ¿verdad?
Aquí estamos con mi hijo, Socratito, disfrutando de la bandera de los chicos argentinos… que además de jugar, ganar y gustar, son políticamente incorrectos… ¡por suerte!
Pero, claro, tenemos un habitante en la Rosada que no entiende nada. Solo sabe de estafas Libra y algunos chanchullos más. Mientras tanto, los argentos seguimos poniendo el lomo a la tarea diaria de impedir la entrega de nuestra patria y, de paso, disfrutando los goles de nuestra Selección.
Es tanto el miedo que le tienen a la Scaloneta que inventan cualquier cosa. Encima, los «tíos» ya empezaron a bordar la segunda… ¡Hummm! Eso no se hace, muchachos.
Bueno, nos veremos la semana que viene. Para nosotros, la Scaloneta es mucho más que una selección: es un sentimiento, es una representación y es, auténticamente, ARGENTINA.
