La Copa del Mundo de 2026 ha dejado una de sus jornadas más dramáticas hasta la fecha.
En un giro de los acontecimientos que ha conmocionado al planeta fútbol, dos de las grandes potencias americanas han quedado fuera de la competición: Brasil, el eterno favorito, y México, el coanfitrión que soñaba con hacer historia en casa.
Golpazo histórico: Brasil, fuera del Mundial
La selección de Brasil volvió a tropezar antes de lo esperado, despidiéndose del torneo de manera prematura. A pesar de contar con un plantel plagado de estrellas y de llegar como uno de los máximos candidatos al título, la Canarinha no logró descifrar el cerrojo táctico de su rival y pagó caros sus errores defensivos.
La eliminación abre un profundo debate en el país sudamericano sobre el rumbo de su proyecto futbolístico, dejando a una torcida completamente desolada que tendrá que esperar cuatro años más para buscar la ansiada sexta estrella.
Fin al sueño azteca: México no pudo con Inglaterra
El Estadio Azteca fue el escenario de una batalla épica, pero el desenlace fue desgarrador para la afición local. México cayó ante una sólida selección de Inglaterra, poniendo fin a su participación en «su» Mundial.
El conjunto tricolor saltó al campo con el empuje de millones de aficionados, buscando romper la maldición y avanzar a las instancias definitivas. Sin embargo, los británicos hicieron valer su jerarquía, controlaron el ritmo del partido y aprovecharon sus oportunidades de cara al arco.
«Lo dimos todo en la cancha, pero a este nivel los detalles te dejan fuera. Agradecemos a toda la afición que nos apoyó desde el primer día», declaró visiblemente afectado el capitán mexicano al término del encuentro.
Con este resultado, México se despide con la frente en alto, habiendo entregado un torneo vibrante como anfitrión, pero con el sabor amargo de no haber podido romper su techo histórico en la máxima cita del fútbol.
