Bullrich frena la presentación de Adorni en el Senado y desafía el armado de Karina Milei
En una fuerte demostración de poder dentro del oficialismo, la ministra de Seguridad bloqueó la exposición que el jefe de Gabinete tenía prevista para el 2 de julio.
La jugada redefine la interna con la secretaria general de la Presidencia y busca neutralizar los intentos de «Balcarce 50» de intervenir en la Cámara Alta.
El cruce directo y el «faltazo» clave
La interna en La Libertad Avanza (LLA) sumó un capítulo de máxima tensión en el Senado. Según fuentes parlamentarias, Patricia Bullrich le transmitió una tajante advertencia al jefe de Gabinete, Manuel Adorni: «No vengas, que nadie te quiere escuchar». La frase sepultó la intención del funcionario de brindar su informe de gestión el próximo 2 de julio.
La resistencia no es solo de Bullrich. El propio bloque libertario en la Cámara Alta rechaza la idea de que Adorni exponga de manera voluntaria sin que medie una interpelación formal.
Como reflejo de este malestar, la jefa del bloque oficialista no asistió a la cumbre que el jefe de Gabinete convocó con senadores libertarios para cosechar respaldos.
Demarcación de territorio ante la Casa Rosada
La maniobra de Bullrich, que habría contado con el aval resignado de la propia Karina Milei, funciona como un freno directo a los planes de Eduardo «Lule» Menem (subsecretario de la Presidencia) y Diego Santilli (ministro del Interior) de ganar terreno e influencia en el Senado. «Al Senado no entran», habría sido la tajante definición de la ministra.
Hasta el momento, la Casa Rosada intentaba canalizar los intereses de Karina Milei a través del senador Juan Carlos Pagotto, pero el riojano carece del peso político necesario para alinear al resto de la bancada.
Ante esto, el golpe contra Adorni se lee en los pasillos del Congreso como una clara delimitación de fronteras frente a los emisarios de Balcarce 50.
«El gobierno armó la foto de Adorni para limar a Bullrich con el bloque, pero ella ni siquiera fue y ahora le cierra el Senado para que no exponga», analizó un senador aliado.
Por su parte, desde el entorno de Karina Milei intentaron bajarle el tono a la polémica asegurando que las reuniones de Adorni con legisladores «salieron bien».
Sin embargo, participantes del encuentro deslizaron que, más allá de la cortesía y el servicio de catering, ningún senador realizó preguntas al jefe de Gabinete, evitando respaldarlo explícitamente sobre su situación judicial o patrimonial.
Reescritura del plan parlamentario y alarma en el Ejecutivo
En paralelo, y ante la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel por motivos de salud, Bullrich y los senadores aliados se reunieron para reescribir el plan de labor parlamentaria que se había acordado la semana pasada. Esta decisión amenaza con dinamitar los puentes con la oposición dura que lidera José Mayans (Unión por la Patria).
El trasfondo de esta urgencia radica en los números para una eventual interpelación. El peronismo y sectores de la oposición buscaban habilitar el tratamiento de una moción de censura contra Adorni con mayoría absoluta (37 votos sobre 72), una cifra alcanzable que encendió las alarmas de los hermanos Milei.
Para neutralizar esta amenaza, Karina Milei presionó a Bullrich durante el fin de semana para exigir que cualquier intento de interpelación requiera obligatoriamente dos tercios de los votos, elevando considerablemente la vara de la oposición.
La estrategia «espejo» con Diputados
Para desactivar la embestida opositora, Bullrich buscaría replicar la estrategia utilizada por Martín Menem y Cristian Ritondo en la Cámara de Diputados.
La meta es convencer a los radicales —encabezados por Eduardo Vischi— y a los bloques provinciales aliados (como el de Carlos «Camau» Espínola) de enviar los proyectos de interpelación a la comisión de Asuntos Constitucionales, enfriando el debate y evitando una votación sorpresiva en el recinto este jueves.
