Gordo Dan en llamas porque Wayback Machine confirmó que Rufus es Menem: «Le mintieron al Presidente»
El tuitero de confianza de Santiago Caputo estalló en las redes luego de que el archivo digital demostrara que la polémica cuenta de X no fue «plantada» ni fabricada, desmintiendo la versión que el propio Javier Milei utilizó para defender al expresidente riojano.
El universo digital de La Libertad Avanza vive horas de máxima tensión. Daniel Parisini, conocido popularmente en las redes sociales como «Gordo Dan», lanzó un durísimo descargo tras la revelación de las pruebas de Wayback Machine (el mayor archivo digital de internet), las cuales confirman que la cuenta de X (antes Twitter) bajo el pseudónimo de «Rufus» pertenecía efectivamente a Carlos Saúl Menem.
La polémica escala a niveles institucionales debido a que la confirmación contradice de forma directa la línea oficial de la Casa Rosada.
Días atrás, el propio presidente Javier Milei había salido en defensa de la memoria del exmandatario riojano, asegurando que dicha cuenta era una «operación», un perfil falso o «plantado» para perjudicar su legado.
El quiebre de la narrativa oficial
La furia de Parisini, uno de los soldados digitales más fieles a la estrategia del asesor presidencial Santiago Caputo, no se dirigió hacia el mandatario, sino hacia el entorno que le habría provisto información falsa.
«Le mintieron al Presidente. La cuenta Rufus no fue plantada, no fue fabricada ayer ni es un fantasma. Está el historial [sic] de Wayback Machine que lo demuestra. Alguien le armó una opereta informativa al jefe de Estado para hacerle pisar el palito», disparó el tuitero e influencer de la agrupación «Las Fuerzas del Cielo».
El descubrimiento de Wayback Machine cayó como un balde de agua fría en el búnker libertario. Los registros históricos de la plataforma demostraron los cambios de nombre de usuario y los enlaces antiguos que vinculaban de manera inequívoca al entorno directo de Menem con el manejo de ese perfil, echando por tierra la teoría conspirativa de la «cuenta clonada».
Las repercusiones en la mesa chica
El cruce expone una grieta interna entre el ala de comunicación digital más dura y los sectores que intentan preservar a toda costa la figura histórica de Carlos Menem, hoy reivindicado por el actual Gobierno.
- La defensa de Milei: El Presidente había sostenido públicamente que la actividad sospechosa de la cuenta era una maniobra de la «casta» para esmerilar el proceso de privatizaciones y reformas de los años 90.
- La reacción de la militancia: Desde el entorno del «Gordo Dan» exigen «cabezas» y apuntan a los encargados de realizar los filtros de información que le llegan al Presidente. «No se puede exponer al Jefe de esa manera por querer tapar el sol con la mano», deslizan por los pasillos de las redes.
El caso «Rufus» deja de ser un simple chisme de redes sociales para convertirse en un dolor de cabeza político, desnudando las fallas de verificación en el relato oficial y exponiendo el malestar del aparato digital de Caputo cuando la realidad choca de frente con el relato.
