Transición energética y subsidios: advierten por el impacto de la quita de beneficios en «Zonas Frías»
En un contexto de revisión tarifaria y ajustes fiscales, la Dra. Silvina Ibáñez, docente de la Universidad Nacional del Sur (UNS) e investigadora del CONICET especialista en transición energética, analizó con preocupación el intento del Gobierno Nacional de modificar el esquema de subsidios al gas en las regiones denominadas «Zonas Frías».
El conflicto por la Ley de Zona Fría
Ibáñez recordó que la normativa vigente tiene una trayectoria de años, pero subrayó la importancia de la ampliación lograda en 2022.
Dicha extensión incorporó a numerosas localidades de la provincia de Buenos Aires, permitiendo que miles de usuarios accedieran a descuentos en el gas de red y envasado.
De acuerdo con la especialista, la propuesta oficial busca desandar este camino:
- Recorte geográfico: Se plantea retirar el beneficio a las ciudades incorporadas hace dos años.
- Focalización extrema: Los subsidios dejarían de ser un derecho por zona climática para aplicarse únicamente a hogares que cumplan con parámetros estrictos de vulnerabilidad social.
Innovación local: El rediseño del «Plan Calor»
Frente a la incertidumbre nacional, Ibáñez destacó el trabajo que se realiza a nivel local en Bahía Blanca con el Plan Calor, una política municipal de asistencia para los tres meses de temperaturas más bajas.
La investigadora y su equipo fueron convocados para modernizar y optimizar esta herramienta de asistencia.
Los puntos clave del nuevo diseño incluyen:
- Digitalización total: Se sistematizaron todos los casos de hogares que solicitan asistencia para obtener un diagnóstico preciso.
- Sistema de «Semáforo»: «Diseñamos una política de semáforo para atender a los hogares de acuerdo a las necesidades», explicó Ibáñez. Este método permite priorizar los recursos hacia los sectores con urgencia crítica, garantizando que la ayuda llegue de manera eficiente.
“Fuimos convocadas para rediseñar la política y diseñar en base a los hogares que pedían asistencia; el servicio se digitalizó en todos los casos”, concluyó la especialista.
Esta articulación entre la academia (UNS-CONICET) y el Estado municipal se presenta como un modelo para gestionar la emergencia energética en un escenario de quita de subsidios nacionales y aumento de la precariedad habitacional.
