Un correo del Pentágono revela planes para castigar a España por su negativa en la guerra con Irán
Un documento interno filtrado a Reuters detalla un «menú de represalias» contra los aliados que denegaron el uso de bases y espacio aéreo. Washington califica la actitud de Madrid como el caso más grave de deslealtad.
Washington D.C. / Madrid
La cohesión de la Alianza Atlántica atraviesa su crisis más profunda en 76 años. Un correo interno del Departamento de Defensa de EE. UU., al que ha tenido acceso la agencia Reuters, revela que el Pentágono está diseñando una serie de opciones de castigo dirigidas a los aliados de la OTAN que han obstaculizado las operaciones militares contra Irán.
El documento, que circula entre los altos mandos militares, sitúa a España en el epicentro de la tormenta tras la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de prohibir taxativamente el uso de las bases de Rota y Morón para fines ofensivos.
El «Menú de Represalias» del Pentágono
Aunque el texto no constituye una orden ejecutiva formal, fuentes de Defensa confirman que su contenido refleja el malestar de la administración Trump ante lo que consideran un incumplimiento del compromiso aliado.
El documento parte de una premisa inflexible:
«El acceso a bases, el uso del territorio y los derechos de sobrevuelo (ABO) son el mínimo absoluto que se puede pedir en la OTAN».
Entre las medidas que baraja Washington para disciplinar a los socios «difíciles» se incluyen:
- Aislamiento institucional: Suspender a los países señalados de cargos y comités de relevancia dentro de la estructura de la OTAN.
- Giro geopolítico: Revisar el apoyo de EE. UU. a las reclamaciones británicas sobre las Islas Malvinas, un mensaje directo para presionar a otros aliados.
- Retirada de activos: La redistribución de tropas y el posible cierre de bases en suelo europeo, trasladando capacidades a países «más confiables».
España: El aliado señalado
El caso español es el más detallado en el informe. La negativa de los ministros Margarita Robles (Defensa) y José Manuel Albares (Exteriores) a permitir que Rota y Morón asistieran en los bombardeos iniciados el 28 de febrero ha sido vista por la Casa Blanca como una traición.
España no solo vetó el uso de las bases bilaterales, sino que invocó las cláusulas del convenio de defensa para cerrarlas ante despliegues bélicos y prohibió el sobrevuelo de aviones estadounidenses implicados en el conflicto.
Ante esto, el portavoz del Pentágono, Kingsley Wilson, fue tajante: el objetivo es que los aliados «dejen de ser un tigre de papel y asuman su parte».
¿Pueden echar a España de la OTAN?
A pesar de la retórica incendiaria de Washington y las amenazas de Trump de cortar relaciones comerciales, la realidad jurídica de la Alianza ofrece un escudo a Madrid:
- Vacío legal: El Tratado del Atlántico Norte no contempla mecanismos para la expulsión o suspensión de un Estado miembro por parte de los demás.
- Salida voluntaria: El Artículo 13 es el único que regula el abandono de la organización, y siempre de forma voluntaria por parte del país interesado.
- Consenso: Cualquier cambio en los estatutos requeriría la unanimidad de todos los miembros, algo improbable dada la defensa de la Comisión Europea hacia la soberanía de España.
El valor estratégico de Rota y Morón
El castigo planteado es, por tanto, más político que legal. Sin embargo, el riesgo real reside en el desmantelamiento de las bases.
Rota es el mayor depósito de armas de Europa y Morón es vital para el transporte pesado hacia Oriente Medio.
Según el Wall Street Journal, senadores como Lindsey Graham ya presionan para trasladar estos activos a países con mayor sintonía con la estrategia de Washington.
Estado de la situación
| Actor | Postura Oficial |
| España | Soberanía total sobre las bases; cumplimiento estricto del convenio bilateral. |
| EE. UU. | Considera la OTAN una «calle de sentido único» si no hay apoyo logístico. |
| Unión Europea | Respaldo a España y advertencia de proteger intereses comerciales frente a sanciones. |
La crisis deja a la OTAN en un territorio inexplorado donde la presión política de una superpotencia intenta suplir la falta de herramientas jurídicas para forzar la obediencia de sus aliados.
