domingo, febrero 25, 2024

Nacionales, Política

El gobierno no responde y agrava la rebelión

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Las bancadas aliadas desairan a sus jefes y preparan su propio dictamen. Las negociaciones con los libertarios se encuentran caídas en los hechos por la falta de respuesta del gobierno.

Los presidentes de los bloques de la UCR y Hacemos Coalición Federal, Rodrigo de Loredo y Miguel Ángel Pichetto, afrontan la rebelión de sus diputados frente a la negociación que emprendieron en las últimas 48 horas con el presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, el ministro del Interior, Guillermo Francos, y el asesor presidencial Santiago Caputo.

A pesar del optimismo que parecieron transmitir De Loredo y Pichetto el jueves por la noche, menos de 24 horas después buena parte de sus diputados se les plantaron y rechazaron los términos de lo que se aprestaban a pactar.

La idea que se había aceptado la suba de retenciones fue el detonante del malestar. De hecho, un diputado macrista que asistió a la oficina de Menem contó, que la nueva fórmula previsional no estaba escrita y que la reunión de ayer se terminó abruptamente cuando se tocó el tema retenciones.

Pero la falta de respuestas del gobierno a lo que se habló ayer con los tres jefes de los bloques aliados, amenazaba este viernes con volver todo a foja cero. «Es una pena, pero no se dejan ayudar», afirmó a LPO uno de los diputados que lleva las negociaciones.

En ese marco, la Convención Radical se reunió de apuro este viernes y luego de destrzoar la inciativa de Milei le pidió a sus diputados que elaboren su propio dictamen, mientras que los diputados cordobeses y los socialistas que integran la bancada de Pichetto emprendieron igual camino. La Coalición Cívica, por su parte, también manifestó su distancia con las confusas señales del gobierno: «El acuerdo está lejos», afirmaron desde esa bancada.

El malestar contra De Loredo y Pichetto radica en las versiones sobre su atención a la búsqueda de un destino personal, sin guardar apego alguno con las demandas de los legisladores que integran sus bloques. «De Loredo quiere ser candidato libertario en las próximas elecciones», afirmaban en el bloque radical. Mientras que Pichetto quedó envuelto en supuestas negociaciones por cargos.

En el radicalismo, un legislador cercano a De Loredo relativizó la importancia de las retenciones a la soja y el maíz para sus colegas correligionarios. «La suba a la soja y el maíz descontábamos que no se iban a tocar», le dijo a LPO, pero agregó que «los mismos ‘legisladores sojeros’ planteaban que lo más grave eran las retenciones a otros productos».

Eso tal vez explique la corta duración del entusiasmo con que el titular de la bancada radical convocó a una reunión por Zoom, con carácter de urgente, cuando empezó a detallar el contenido de lo que contraofertaba el gobierno. «Rodrigo se está haciendo amigo de Santiago Caputo y eso lo lleva a confundirse», agregaban en su bloque.

El gobierno no responde y agrava la rebelión en los bloques de la UCR y Pichetto contra la ley ómnibus

De hecho, en los pasillos del Congreso circula el rumor de que De Loredo imagina la posibilidad de convertirse en un referente de un radicalismo con tintes libertarios en Córdoba en el próximo turno electoral. En el balotaje contra Sergio Massa, Milei arrasó en 2023 con un 76% y acaso por eso, el sucesor de Mario Negri sueña con ser la expresión de ese electorado pero con la estructura de la UCR.

Pichetto también especula con un futuro promisorio en el gabinete de Milei pero no tiene tropa siquiera, como se encargaron de demostrar las distintas fracciones de su bloque. Su capital es ser un hombre de Estado, algo para nada desdeñable en un gobierno que adolece de carencias políticas. «A Miguel lo destrataron pero él estaba ayudando a negociar, y lo mejor es que es barato porque solo pide para él», dijo un legislador opositor.

A Pichetto lo destrataron pero él estaba ayudando a negociar, y lo mejor es que es barato porque solo pide para él.

Así, Menem se está quedando sin voluntades para sumar firmas al dictamen, por más empeño que pongan en sus oficios De Loredo, Pichetto y el activo ex diputado Alejandro Cacace, cuyo compromiso abrigaría el interés de que Milei tomara su proyecto de dolarización a partir de Marzo, cuando estima que el Presidente demepolvará su propuesta original. «Pobre Alejandro no se dio cuenta que ya no es diputado y ahora sueña con ser el tutor de la dolarización de Milei», explican en su bloque. Nadie se salva solo.

Al cierre de esta nota, las negociaciones entre La Libertad Avanza y los bloques aliados estaba virtualmente caída. Ni el PRO se animaba a pronosticar que el expediente pudiera sortear el trámite en las comisiones la semana próxima, como hubiera querido Milei, antes del paro de la CGT. Un mensaje que peses a la resistencia de Milei penetró en la Casa Rosada y finalmente el Presidente se avino a extender las extraordinarias hasta mediados de febrero, en un reconocimiento implícito que no se sesionará la semana próxima.

El gobierno no responde y agrava la rebelión en los bloques de la UCR y Pichetto contra la ley ómnibus

No obstante, radicales y lilitos no quisieran dejar a Milei con el argumento que «la casta» lo dejó sin ley, como parece apostar sin mucho disimulo. Por eso el apuro con el que trabajan en el dictamen autónomo, con la idea que termine llegando al recinto como tercer despacho aprobado en comisión y pueda ser asumido como propio por el Gobierno.

En ese sentido, todo parece encaminarse a que el dictamen de mayoría sea el del kirchnerismo, que cosecharía 107 votos en el recinto y no prosperaría. Luego, sería el turno del proyecto original, que llegaría al pleno de Diputados con el apoyo de LLA y el macrismo, pero también perdería en la votación. Finalmente, se trataría el dictamen de los aliados, cuyos miembros apuestan a convertirlo en el despacho que obtenga media sanción por la resignación de los libertarios a sacar una ley antes que nada.

Restaría saber si Milei ordenará a sus diputados votar el proyecto modificado por los mismos radicales que detesta o elegirá perder para poner a sus votantes contra el Congreso, en un escalón más de la estrategia que pareció inaugurar apenas asumió cuando dejó a diputados y senadores sólos en el recinto para hablar en las escalinatas frente a la gente.

LPO