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Adiós a Raffaella Carrà

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La cantante, bailarina, actriz y conductora italiana Raffaella Carrá (Raffaella Maria Roberta Pelloni) falleció el lunes 6, a los 78 años, consagrada como un icono de Italia para generaciones de jóvenes -ahora maduros- de los 70 y los 80.

Su éxito no tuvo fronteras, llegando a Sudamérica, Francia y España. De norte a sur de Italia, hizo historia en televisión italiana con programas como «Pronto Raffaella» y «Carramba, che Sorpresa».

«Raffaella nos ha dejado. Fue a un mundo mejor, donde su humanidad, su inconfundible risa y su extraordinario talento brillarán por siempre», dijo Sergio Japino, su pareja durante muchos años.

Se unió así al dolor de sus sobrinos Federica y Matteo, de Barbara, Paola y Claudia Boncompagni (hijas de Gianni Boncompagni, con quien estuvo vinculada mucho tiempo), de sus amigos y colaboradores más estrechos.

Raffaella Carrà falleció a las 16.20 (14.20 GMt), tras una enfermedad que un tiempo atrás había atacado su cuerpo, tan menudo pero también tan lleno de energía.

Su fuerza era imparable y la propulsó a la cumbre del «star system» mundial, gracias a una voluntad férrea que no la abandonó nunca.

Mujer fuera de serie, y sin embargo dotada de una asombrosa sencillez, no tuvo hijos, pero hijos -solía decir- había tenido de a miles, como los 150.000 que hizo adoptar a distancia gracias a «Amore», el programa que quiso más que a cualquier otro.

Las exequias serán definidas en breve. En su última voluntad, Raffaella pidió un simple féretro de madera rústica y una urna para contener sus cenizas.

La cantante le debe mucho de su éxito internacional a las canciones. Y probablemente todo comenzó con una censura: en 1971 el baile ligado a «Tuca Tuca», un tema escrito por Gianni Boncompagni y Berto Pisano, espantó a los dirigentes de la RAI, que obligaron a la show-girl de ombligo a la vista y a su compañero Enzo Paolo Turchi a bailar girados casi tres cuartos.

El tema tuvo un éxito arrollador, especialmente tras una irresistible versión con Alberto Sordi en el programa televisivo «Canzonissima».

En 2012 Madonna, en su MDNA Tour, presentó un baile prácticamente idéntico. Son pocos los cantantes italianos que pueden exhibir un éxito semejante, valuado hoy en decenas de millones de discos vendidos con remixes firmados por los DJ más famosos, atraídos por esas melodias entre el pop y el kitsch.

«Estoy profundamente afectado por la desaparición de Raffaella Carrà, una artista popular, amada y apreciada por diversas y numerosas generaciones de telespectadores en Italia y el exterior. Rostro televisivo por excelencia, transmitió con su habilidad y simpatía un mensaje de elegancia, gentileza y optimismo», dijo el presidente italiano, Sergio Mattarella.

Para el presidente del Consejo de Ministros italiano, Mario Draghi, Carrá «llevó el nombre de Italia al mundo. Su risa y generosidad acompañaron a generaciones enteras».

«Fuiste, eres y serás la unica reina», la despidió Laura Pausini, mientras el rockero Vasco Rossi la consideró «la más bella y mejor de siempre».

«Los historiadores -dijo el músico Renzo Arbore- hablarán del fin de la ‘belle époque’ de la pantalla chica. Yo siento gran dolor por haber perdido a una amiga».

Su último post fue del 18 de junio pasado, dia de su cumpleaños: «El afecto de ustedes me conmueve, los abrazo y les deseo un verano con retorno a la normalidad», había escrito.

Raffaella Carrà había nacido en Bolonia el 18 de junio de 1943. Debutó muy joven en el cine con «Io, Agata e tu», donde lanzó su nuevo estilo de «showgirl».

Pronto se consagró gracias a su talento y una imagen transgresora para la época, como en el famoso sketch con Alberto Sordi de 1971.

Luego llgaron «Ma che musica maestro», «A far l’amore comincia tu» y «Fiesta». Los años 80 fueron los de «Fantastico», con un promedio de 25 millones de telespectadores escuchando la apertura de «Ballo ballo».

Siempre en el mismo período nació «Pronto Raffaella?», seguido por el éxito de «Carramba! Che sorpresa» en los años 90.

En España permaneció cuatro años y fue muy popular con su «Hola Raffaella». En 1995 volvió a Italia y retomó «Carramba! Che sorpresa» (1995-97 y 2002), además de «Carramba! Che fortuna» (1998-2000 y 2008) y «Segreti e bugie (1999)», siempre en la RAI.

En 2001 condujo, junto a Piero Chiambretti, el Festival de Sanremo. En 2013 volvió a la pantalla chica como coach del show «Voice of Italy», y salió «Replay», su último álbum.

En 2017 recibió el premio «Icono gay mundial» y en 2019 hizo su último programa, una serie de entrevistas a personajes del mundo del espectáculo, incluyendo a Sophia Loren.

Raffaella además actuó en el cine, muy joven, con actores de la talla de Frank Sinatra, y luego con realizadores como Mario Monicelli y Florestano Vancini.

A lo largo de su carrera fue asimismo un icono de la moda, desde aquel escándalo de 1969-70, cuando apareció en televisión con el ombligo al aire.

Pero sobre todo, como dijo en una entrevista el español Pedro Almodóvar, «no es una mujer, es un estilo de vida».
(ANSA).