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La Cámara Federal de Casación consideró que Mario Segovia no cuenta con pronóstico favorable de reinserción social. El máximo tribunal se basó en informes penitenciarios que dieron cuenta de que «no se encuentran reunidos los requisitos previstos».

La Cámara Federal de Casación rechazó conceder la libertad condicional a Mario Segovia, conocido como el «Rey de la efedrina», condenado a 17 años y 6 meses de prisión, ya que «no cuenta con «pronóstico favorable de reinserción social».

La decisión del máximo tribunal penal federal del país se basó en informes penitenciarios que dieron cuenta de que «no se encuentran reunidos los requisitos previstos», entre ellos que Segovia «no cuenta con el pronóstico favorable de reinserción social», según la resolución a la que accedió Télam.

Segovia había pedido la libertad condicional al Tribunal Oral Federal 2 de San Martín pero el juez Eduardo Farah se la negó el 6 de mayo pasado, en una decisión que fue ratificada ahora por Casación Penal.

El «Rey de la efedrina» fue condenado a la pena única de 17 años y 6 meses de prisión el 18 de octubre de 2019 y está detenido desde el 23 de noviembre de 2008, por lo que de acuerdo al cómputo realizado la pena vencerá el 22 de mayo de 2026.

Segovia fue beneficiado con una reducción de 9 meses y 15 días en los plazos para avanzar en la progresividad del régimen penitenciario para solicitar beneficios como la libertad condicional al aplicarse en su favor el «estímulo educativo».

Si bien en base a ese cálculo quedó en condiciones de pedir libertad condicional, el beneficio le fue rechazada por un dictamen unánime de las áreas que componen el Consejo Correccional de la cárcel de Ezeiza, que le fue desfavorable.

Para ello se tuvieron en cuenta » las conductas delictivas realizadas y el posicionamiento que aún mantiene frente a ellas», se detalló en el fallo.

En dicho informe se sostuvo además que no se observaron «sentimientos de culpa o deseos reparatorios auténticos».

El rechazo a darle la libertad condicional fue firmado por los camaristas Ana María Figueroa y Diego Barroetaveña.