miércoles, agosto 10, 2022

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Cargill desmiente la venta de su planta de Quequén

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Ante versiones , la empresa Cargill desmintió la venta de su planta de Quequén, aclarando que solo es un alquiler por un año de parte de sus instalaciones para que trabajen a destajo con Girasol las empresas Vicentín y Glencore a través de su firma conjunta Renova.

El acuerdo de alquiler es por un año y Renova procesará allí a fazón exclusivamente girasol, descartando las versiones de una compra total de la planta.

Más allá de esta operatoria en particular, Cargill atraviesa hoy en Argentina un ajetreado período de tensión laboral a raíz del intento de reconversión del «perfil laboral de su plantilla» y, como la mayoría de los grandes traders a nivel global, está ajustando su estructura productiva y administrativa.

Por otro, el negocio del girasol sigue contrayéndose (con un número de hectáreas sembradas que no crece) forzando así a los operadores fabriles del negocio a aumentar su injerencia en el mercado para poder así mantener un piso de rentabilidad.

Por caso, Vicentin un histórico líder y referente del negocio del girasol, también empezó a producir aceite de girasol en la planta que Molinos tiene en Rosario, un encargo que mantiene activa esas instalaciones.

Ahora desembarca junto con Glencore, en planta girasolera por excelencia de Cargill, en Quequén y es para Vicentín la posibilidad de tomar posiciones comerciales en el sur del país abriéndole oportunidades de nuevos negocios.

Glencore, a través de Oleaginosa Moreno, es el otro animador del mercado granario esa zona bonaerense, por lo que ahora se concentró al máximo el número de compradores en nuestra zona.

La planta de Cargill en Quequén comenzó a funcionar en 1981. Empezó como planta aceitera, pero rápidamente fue adaptada para procesar girasol. En 1993 se le hicieron los cambios para moler soja y en el 2000 se la adaptó para que también pueda moler colza. En la actualidad tiene algo más de 100 empleados.