viernes, junio 14, 2024

Educación, Nacionales

CLASES: Vidal contra los gremios. «La escuela pública se está privatizando de hecho»

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«Sé que merecen más y haré un esfuerzo», prometió la gobernadora. Pero exigió discutir «con chicos en el aula».

María Eugenia Vidal inauguró sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense con fuertes críticas a los docentes. La gobernadora apeló a datos duros preparados por sus ministros para argumentar fuertes críticas a los gremios docentes.

«En los últimos 10 años, la educación pública se privatizó de hecho. Cada vez más familias eligen a la escuela privada sobre la pública», dijo Vidal y agregó que «solo en nivel primario, la matrícula de gestión pública perdió 56.300 alumnos mientras que la de gestión privada aumentó más de 100 mil».

LPO había adelantado que el gobierno preparaba un informe sobre la caída de la educación pública y que utilizaría ese trabajo para cuestionar a los maestros. «Si bien el sistema educativo público creció 43.000 alumnos, el privado subió 233 mil, casi seis veces más», dijo.

Vidal explicó además que las escuelas elegidas no fueron de las cuotas más altas, sino las de las más bajas. «Es el esfuerzo de muchas familias, a las que no les sobraba nada y que dejaron de creer en la educación estatal».

Fue el momento más caliente de un discurso de casi una hora. El oficialismo alentaba las frases de la mandataria. Y la oposición, por el contrario, pedía cuidar a Roberto Baradel.

«En los últimos 10 años hemos tenido más de 110 días de paro. Esto significa que se perdió más de la mitad de un año escolar de los chicos», dijo la Gobernadora responsabilizando a los gremios por la crisis de la educación pública.

«Declararon un paro cuando todavía faltaban 10 días para el comienzo de clases. Fue una decisión arbitraria», dijo y agregó que «el argumento es que el ministro de Educación de la Nación no los convocó a discutir paritarias nacionales. No pueden parar por un ministro nacional que no tiene escuelas», protestó.

Fue una ceremonia protocolar, sin el color político característico de los años del peronismo cuando primaban las banderas partidarias, los cánticos y la lluvia de papelitos desde las gradas.

La asamblea fue resguardada por un imponente operativo policial, compuesto por más de 200 uniformados de la Fuerza provincial y local; un extenso vallado perimetral y el uso de un drone que sobrevoló la zona durante toda la jornada.

Dentro del edificio todos los accesos fueron restringidos con personal de seguridad privada, que actúa en la Legislatura desde 2012 después de que un año antes se enfrentaran en los pasillos la policía con los militantes de La Cámpora.

 Marcos Peña, Fernando de Andreis y Emilio Monzó.

Minutos antes que ingresara la Gobernadora al recinto, entraron funcionarios del gobierno nacional. Se lo vio al jefe de Gabinete, Marcos Peña; el secretario General de la Presidencia, Fernando De Andreis; y al presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, que llegó acompañado por el viceministro del Interior, Sebastián García De Luca.

La oposición mostró su disconformidad con las políticas de Cambiemos con carteles en las bancas. Los mensajes apelaban al «desmantelamiento del Conicet», «el ajuste en ciencia y tecnología», «en defensa de la educación pública» y por «los inundados de La Emilia».

Además, algunos legisladores mostraron el rostro de la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, para reclamar su liberación.

Vidal habló 54 minutos, fue interrumpida unas treinta y cinco veces por aplausos y el pico de la ovación llegó cuando se refirió al tema docente y le reclamó a los gremios que no dejen a los alumnos sin clases el próximo lunes.

Algo disfónica, la gobernadora recorrió su discurso en tono pausado, leído pero con momentos de improvisación, y evitó mirar o responder algunos gritos que surgieron de la bancada FpV sobre el conflicto docente, especialmente cuando le reclamaron que «cuide a Baradel».

Para el cierre, la mandataria eligió una frase que ya había utilizado durante la campaña todo el PRO y también en su primer año de gobierno: «Sé que se puede. Hoy más que nunca, se puede».