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El titular de la AFSCA, Martín Sabbatella, y el ministro de Economía, Axel Kicillof, armaron un plan con diferentes áreas del Estado para fiscalizar las nuevas composiciones accionarias. La reconversión del Grupo Clarín, un caso clave.

En las oficinas de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) se reunieron ayer Martín Sabbatella junto al ministro de Economía, Axel Kicillof, para comenzar a delinear el estudio de la composición accionaria que tendrán las seis empresas en que se dividirá el Grupo Clarín en el marco del plan de adecuación que exige la Ley de Medios. La nómina de los nuevos propietarios surgirá después del 19 de marzo, día en que se realizará la asamblea de accionistas del holding. En ese marco, Sabbatella afirmó que la reunión da cuenta del rol de Estado «que está de pie y trabaja en forma conjunta para dar cumplimiento a la ley».

Hasta las oficinas de Sabbatella en el microcentro porteño llegaron, además de Kiciloff, el titular de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Alejandro Vanoli; el secretario de Comercio Interior, Augusto Costa; el jefe de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella; y Rodolfo Tailhade, titular de la Inspección General de Justicia (IGJ). La intención fue coordinar el trabajo que implica el estudio de las nuevas composiciones accionarias de estas unidades de servicios de comunicación en que se dividirá el gigante mediático. No sólo estudiarán el caso Clarín, también avanzarán con el análisis del resto de las empresas que presentaron sus planes de adecuación.

La presencia de Vanoli tiene que ver con que el organismo que preside deberá estudiar a los accionistas, personas físicas o jurídicas, que coticen en la Bolsa. En tanto que Costa hará lo suyo a través de la oficina de Defensa del Consumidor. La tarea para Sbatella será la de indagar el origen de los fondos de los accionistas y determinar que no existan sospechas de dinero «non santo» en estas nuevas empresas y Tailhade revisará la composición de las sociedades. Kiciloff, en tanto, hará las veces de coordinador de todo el trabajo que se realizará junto a los especialistas que trabajan en la AFSCA.

Al finalizar el encuentro, Sabbatella sostuvo que «algunos quieren generar la sensación de que hay un Estado que no tiene capacidad de controlar esto y les gustaría que haya un Estado bobo». Asimismo, el titular de la AFSCA sostuvo que «una de las características del proceso que vive la Argentina desde el 25 de mayo del 2003 es la recuperación del rol del Estado y su capacidad regulatoria, para impedir la concentración y construir un país donde los intereses mayoritarios estén por encima de los intereses particulares de una u otra corporación».

Por su parte, el ministro Kicillof señaló que el trabajo que se está realizando es de manera «mancomunada para que la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) se cumpla, que los procesos de adecuaciones se realicen de manera transparente y respetando el espíritu de la ley de diversificar las voces». Por último, aseguró: «Estamos convencidos de que trabajando de esta manera lograremos llegar a un exitoso resultado con cada uno de los grupos que se enmarcan en este proceso».

Clarín tiene un plazo de 30 días para entregar la composición societaria de estas nuevas empresas que se conformarán. El tiempo comenzó a correr luego de que el directorio de la AFSCA aprobara el plan presentado por el grupo.

 Según explicaron fuentes del organismo estatal, las composiciones societarias se conocerán luego de que el grupo realice su asamblea de accionistas prevista para el próximo 19 de marzo. Ese día también participarán los representantes del Estado.

La propuesta que entregó Clarín para dividir sus empresas, que cuenta con la aprobación de la AFSCA, se traduce en la conformación de seis unidades de servicios de comunicación. La primera incluye ARTEAR, Mitre, el canal de noticias TN, el canal 12 de Córdoba, el 6 de Bariloche, la FM 100, una AM y una FM de Córdoba y una FM de Mendoza más 24 señales de lo que pasará a llamarse Cablevisión Residual I y que abarca un universo de 400 mil abonados. La segunda será exclusivamente Cablevisión y sus casi 3 millones de abonados en la Ciudad de Buenos Aires y el área metropolitana que tiene una facturación cercana a los 5000 millones de pesos por año. La tercera se llama Cablevisión Residual II y cuenta también con un número reducido de licencias que hoy explota la empresa de TV por cable. La cuarta es IESA e incluye las señales de televisión TyC Sport, TyC Max, el Trece Satelital, Magazine, Volver, Quiero Música y Canal Rural. La quinta está integrada por radios de Tucumán, Bariloche, Santa Fe y Bahía Blanca y la sexta explotará las señales de televisión abierta de Bahía Blanca y Mendoza.

La AFSCA,  junto al Ministerio de Economía, la Secretaría de Comercio Interior, la Comisión Nacional de Valores, la Inspección General de Justicia y la Unidad de Información Financiera, deberán estudiar la composición accionaria de estas seis nuevas empresas y evitar que se mantengan o generen incompatibilidades prohibidas por la ley. TIEMPO ARGENTINO