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Científicos de la Universidad de Mar del Plata difundieron un estudio que muestra la presencia de patógenos por desechos cloacales en las playas de Camet. Y afirman que la contaminación se extiende hasta Torreón del Monje. Alertan sobre posibles enfermedades como hepatitis y meningitis. Piden que se prohíba el ingreso al mar de turistas en las zonas afectadas.

Se acerca el verano y unos de los principales destinos turísticos de país, sin dudas, volverá a ser Mar del Plata. Desde diciembre a marzo más de 3 millones de personas desembarcarán en la Feliz para disfrutar de sus vacaciones. Pero lo que muchos de ellos no saben es que varias de las playas de esa localidad presentan un grado de contaminación que ya habría superado el límite de lo tolerable, siendo peligroso para la salud.

Una investigación realizada por los doctores Rodolfo Elías y Eduardo A. Vallarino, del Laboratorio de Bioindicadores Bentónicos del departamento de Ciencias Marinas de la Universidad de Mar del Plata, arroja luz por esta problemática que, según los propios autores del informe, “es ignorado por parte de las autoridades municipales”

Los investigadores alertan que el auge de la exportación (luego de la crisis de 2001) produjo mayor producción de harinas de pescado (la mayor industria del puerto) y, paradójicamente, “mayor contaminación del sector costero marplatense. Esto se debe a que las plantas de fabricación de harinas de pescado vierten sus desechos (mayormente grasas) a la cloaca mayor. Allí se mezclan con la materia orgánica de origen humano (materia fecal) y terminan siendo vertidas al mar. La planta de tratamiento de efluentes que se encuentra en Parque Camet sólo tritura, filtra y retiene una pequeña parte de estos desechos. Todo lo demás termina en el mar”.

“Ya bastante grave es que los casi 600 mil marplatenses volquemos nuestros desechos a la cloaca, y que además le agreguemos toneladas de grasa (de las plantas de harina de pescado, de restaurantes y de otras casas de comidas). Pero por si esto fuera poco recibimos entre 2 y 3 millones de turistas en la época estival. Y esto no es un problema menor: el caudal que la ciudad descarga al mar es de 2,8 m3.seg-1 durante la mayor parte del año, pero en verano alcanza 3,5 m3.seg-1”, dice la investigación

Elías y Vallarino también sostienen que en muchas ciudades a lo largo y ancho del mundo se descargan los desechos domésticos al mar, ya que “es una solución barata (en términos de costo/beneficio), pues utiliza la capacidad del mar de diluir el vertido, minimizando el impacto”. Pero advierten que estas ciudades o bien tienen plantas de tratamiento de sus efluentes (primarias, o primarias y secundarias), o vierten sus desechos a gran profundidad y lejos de la costa. Ello no estaría ocurriendo en La Feliz: “Mar del Plata no tiene ninguna de estas alternativas. Los desechos se vuelcan al mar a la vista de todos, a profundidad y a una distancia de la costa igual a cero”, agrega el informe.

Los responsables de la investigación afirman que tener contacto con desechos humanos puede provocar graves enfermedades, ya que llevan gran cantidad de microorganismos patógenos, los cuales no pueden diluirse rápidamente, pues la profundidad es baja. “Está demostrado que el contacto con estos patógenos puede provocar enfermedades como meningitis y hepatitis. Lamentablemente nos sentimos ignorados y las autoridades han guardado un silencio absoluto”, dijo el Dr. Elías ante una consulta de Hoy.

También sostuvo que la investigación antes mencionada será publicada próximamente en una revista internacional especializada. “La medidas en el corto plazo ante este problema tienen que ser prohibir que la gente se bañe en las zonas más afectadas. Y a largo plazo la cuestión es avanzar en la construcción del emisario submarino, para que la descarga cloacal se realice a 3 kilómetros”, le dijo Elía a este diario.

Aguas turbias

“Pero nuestro máximo logro, en nuestro camino a la estupidez, es que las playas cercanas al efluente doméstico de la ciudad tienen guardavidas. Así, locales y turistas pueden estar seguros que no morirán ahogados: morirán de alguna enfermedad contraída por sumergirse en aguas muy contaminadas”, dijeron los investigadores.

En el informe afirman que una de las zonas más contaminadas son las playas de Camet. Pero eso no es todo: los especialistas sostienen que un trabajo presentado en un congreso especializado mostró datos preocupantes de Enterococos (microorganismo responsable de graves enfermedades en el ser humano) obtenidos en otras zonas y analizados por Obras Sanitarias.

“Los valores exceden más de tres veces los niveles aceptados para aguas de uso recreacional a 10 km hacia el Sur del efluente, y dos veces ese valor hasta 45 km al Sur del efluente. Para quien no esté familiarizado con las escalas espaciales mencionadas, diremos que 10 km al Sur del efluente cloacal, donde los valores de bacterias nocivas para la salud humana exceden 3 veces los niveles aceptados, es a la altura del Torreón del Monje”, alertan. Y concluyen: “Resumiendo, la política de las autoridades de la ciudad en materia de salud ambiental y humana se basa en la estrategia del avestruz: esconder la cabeza bajo tierra”.

Peligrosa degradación

Los investigadores de la Universidad de Mar del Plata afirman que durante el verano el gran caudal de efluentes cloacales, más la tranquilidad del mar, “hacen que los fondos cercanos a la descarga se degraden a niveles muy peligrosos”.

“Sin embargo, el embate de las tormentas de verano provocan suficiente movimiento de aguas y arena como para provocar la re suspensión de la contaminación orgánica y, por lo tanto, mejorar las condiciones del medio. Luego viene el otoño y luego el invierno, donde las “sudestadas” (las tormentas que vienen del sector Sudeste) barren el mar y limpian literalmente el fondo marino, dispersando y alejando la contaminación. Pero la capacidad del mar de auto depurarse tiene un límite: cuando la cantidad de contaminantes o la velocidad con que los contaminantes llegan al medio supera esta capacidad auto limpiante. Mar del Plata ha llegado a ese límite y poseemos un sector costero devastado”, agregan.

Para sustentar esta posición argumentar:

La planta de pre-tratamiento es insuficiente desde cualquier punto de vista. Y debe ser detenida dos veces al año para mantenimiento (limpieza de filtros), con lo cual el material cloacal pasa directamente al mar, agravando la contaminación orgánica.

Desde hace dos años la zona costera desde el efluente de Parque Camet hasta los 800 metros se comporta normalmente como si fuese verano o peor, ya que evidencia signos de contaminación aguda. Es decir, la zona altamente contaminada se expandió por un factor de 16 (16 veces más), a tal punto que se han visto sobre las piedras de este sector enormes formaciones de gusanos marinos, indicadores de contaminación orgánica de origen cloacal. Estas formaciones, del tipo de arrecifes biogénicos (de origen biológico) son inéditas en cualquier lugar contaminado del mundo y constituyen un ejemplo único en los anales de la contaminación costera.

La respuesta oficial

Ante una consulta de Hoy, el presidente del Concejo Deliberante de Mar del Plata, Marcelo Artime, salió al cruce del informe científico. Afirmó: “Le restamos importancia, porque no tenemos constancia del estudio, ni de quién lo hizo, ni donde se formó, ni de dónde se tomó la muestra”.

“Obras Sanitarias hace estudios con laboratorios que se manejan bajo normas internacionales, con técnicos calificados. Esa tesis es una noticia que no sabemos de dónde viene. No conocemos el rigor científico de esa investigación, ni la calidad de los equipos con los que se analizaron las muestras. Es solo la tesis de un alumno, no un estudio científico”, dijo.

Cabe destacar que los autores del informe, Vallarino y Elía, son integrantes del Departamento de Ciencias Marinas de la Universidad de Mar del Plata. (Diario Hoy)