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Una controversia que crece. Fundamentos a favor y en contra de la división del municipio. Factores económicos, históricos y políticos. Los intereses en pugna.

No será por mutuo consentimiento. Si hay divorcio, será conflictivo. Lezama se quiere separar de Chascomús y Chascomús no lo acepta. Se pelea por intereses económicos, históricos y políticos. Hay más de cien mil hectáreas, las más ricas del distrito y cuatro lagunas en disputa, entre otros patrimonios.

Lo que pide una de las dos partes, la otra no está dispuesta a darlo. Lezama quiere ser autónoma de su cabecera Chascomús. Está al salir -o se demorará, o no saldrá nunca- un proyecto de ley que dispone la escisión.

Lezama presiona con el apoyo de todos los sectores políticos y fuerzas vivas, que hasta hicieron una movida cultural en nuestra ciudad el viernes pasado. Chascomús iniciará un fuerte contraataque en estos días, en la ruta 2 y también en La Plata.

De aceptarse la separación, Lezama pasaría a ser la Municipalidad 135 de la provincia de Buenos Aires. ¿Podrá sostenerse con sus propios recursos? ¿Le cerrarían los números a la nueva comuna? ¿Además de pagar sueldos de sus funcionarios y empleados, le quedará presupuesto para emprender algún tipo de obra? Lezama asegura que sí. Chascomús, que no. Y estos interrogantes no son menores. El Gobierno provincial sabe que detrás del expediente Lezama hay casi 60 reclamos autonomistas en lista de espera.

El debate, debe decirse, ha avivado pasiones en una comunidad chica. Quienes pelean por la autonomía se apoyan en razones históricas pero además en una fuerte identidad que moviliza el orgullo de distintas generaciones. Abuelos y nietos están comprometidos en la batalla. Del otro lado, el fervor no es menor.

Todo el distrito de Chascomús tiene en la actualidad 40 mil habitantes. Lezama, ubicada a 38 kilómetros de la ciudad cabecera, cuenta con 5.200 pobladores. Ninguno es indiferente a una pelea que lleva años y que transita ahora por instancias decisivas.

El proyecto de creación de Lezama está en la agenda de la próxima sesión de la Cámara de Diputados bonaerense, prevista para el 12 de este mes. Si se aprobara quedaría convertido en ley porque el Senado, con una reforma, ya lo había aprobado. Para ese día se anuncian fuertes movilizaciones. Chascomús y Lezama se instalarán en la Legislatura para hacer sentir sus posiciones.

Argumentos a favor

La pelea autonómica no es de ahora sino que viene de décadas atrás en Lezama. La Comisión Pro Restitución del Partido de Lezama invoca fundamentos históricos: Lezama ya fue Municipio entre 1864 y 1894, cuando fue “injustamente anexada a Chascomús”. Señalan que las movidas por la restitución se iniciaron en 1925, reiterándose a partir de allí en numerosas oportunidades. “Tenemos vida propia, somos típicos habitantes del interior relacionados con la actividad agraria, tenemos vínculos sociales y culturales propios: no somos Chascomús, somos Lezama”, dicen.

Se definen como “perfectamente viables, económica y administrativamente” y dicen contar también con estudios oficiales que así lo determinan. Cuentan con la Cooperativa de Electricidad Lezama que presta los servicios de electricidad urbana y rural, con agua potable para el 100 por ciento se la población, al igual que servicio de cloacas, internet, sepelio, enfermería, TV cable circuito cerrado, mantenimiento de alumbrado público y talleres culturales”.

Dicen asimismo que disponen de todas las oficinas necesarias para funcionar como Municipio, Salón Cultural, Casa de Campo, Estadio Municipal, Campo Hípico, con el Hospital Municipal con 50 camas para crónicos y agudos, una sala de atención primaria y con las dependencias públicas necesarias, entre ellas Registro de las Personas, IOMA, ANSES, PAMI, Correo Argentino, Comisaría, ARBA, Destacamento de Policía Vial, Destacamento Vialidad Provincial, Camuzzi Gas Pampeana con el 100 % de la prestación del servicio de gas natural en la localidad, etc.

Mencionan también más de veinte establecimientos educativos de los niveles de jardín, primarios, secundarios, especiales, escuelas y bachilleratos de adultos, institutos terciarios, etc., así como tres clubes deportivos y sociales, centros de jubilados, sociedad rural, cuerpo de bomberos voluntarios, medios de prensa, entre otros.

Invocan además un largo inventario de resoluciones institucionales del concejo deliberante de Chascomús, “en las que históricamente se reconoció la pretensión de la comunidad lezamanense”, para aludir luego a los distintos proyectos legislativos que apuntan a la autonomía -muchos de ellos, como el actual- aprobados parcialmente por la Legislatura.

Con respecto a una eventual “atomización autonómica” que podría sobrevenir a partir de Lezama -como se dijo, hay sesenta reclamos separatistas en espera- el diputado bonaerense Walter Martello replicó que “esto habría que relativizarlo, fíjese que mientras nuestra Provincia, con una superficie de 307.571 Km2, tiene 134 municipios, países de la Unión Europea, como Italia, con una superficie de 301.338 km2 (similar a la de nuestra provincia), cuenta con 8.101 municipios. Por su parte Francia, con una superficie de 551.695 km2 (cercana al doble de la provincia de Buenos Aires), cuenta con 36.571 comunas, las que equivalen a nuestros municipios”.

Julio César Alfonsín (UCR), Gladys Felicetti (PJ concejal) y Luis Hatrick (Comisión Pro Restitución) salieron a su vez al cruce de los mentados informes de la Universidad, que Chascomús invoca.

“Los informes contienen serios errores. Luego de más de 3 años de estudio por parte de la Legislatura se pretende descalificar los análisis y conclusiones a los que llegaron las comisiones que analizaron el proyecto”, para añadir que contienen contradicciones de toda índole.

Acaso el testimonio político -invocado por el senador Javier Mor Roig (Cívica)- refleje el sentimiento de esta comunidad: “en la última elección, el pueblo de Lezama decidió votar en blanco a favor de la causa autonómica y el voto en blanco superó el 80 por ciento”.

Argumentos en contra

El hecho de que sesenta localidades de la Provincia busquen autonomizarse, separándose de sus ciudades cabeceras, no es un antecedente que ayude demasiado a una pretensión que, como la de Lezama, no es de ahora por cierto y proviene desde la misma antigüedad del siglo XIX cuando alcanzó a vivir varios años como municipio independiente. La gente de Lezama, por ello, no pide autonomía sino “restitución de la autonomía”.

De los 134 municipios bonaerenses, la mayoría soporta situaciones financieras de virtual quebranto. Muy pocos tienen solvencia y pueden gobernar con recursos genuinos. Otro resto logra que los números cierren, pero con desequilibrios financieros importantes que virtualmente les impiden emprender obras. Entre estos se encuentra Chascomús. “Si nos dividen, seremos deficitarios los de Chascomús y los de Lezama” dijo la intendente de este distrito, Liliana Denot (UCR).

Denot fundamentó la resistencia de Chascomús en las conclusiones de dos estudios realizados por la Universidad Nacional de La Plata -concretamente, por profesionales las facultades de Ciencias Económicas y de Derecho- que consideran inviable la escisión de Lezama. “Ambos municipios quedaríamos con serias dificultades para subsistir, necesitaríamos permanentes ayudas de la Provincia” añadió (mientras que la gente de Lezama alega que estos informes contienen “gruesos errores”).

Recuerda que días atrás una delegación de Chascomús -Denot, Ricardo Alfonsín, Juan Gobbi, Ricardo Jano, Diego Rodrigo, entre otros- se reunieron con el gobernador Scioli, para pedirle una demora en el tratamiento de la ley, negociándose el tema con los bloques oficialistas en la Legislatura. “Scioli aceptó nuestro criterio y recordó que él sostiene la necesidad de que la creación de municipios se canalice a través de una ley marco, que imponga pautas objetivas”.

El distrito tiene siete grandes lagunas. Si se divide, cuatro de ellas ubicadas aguas arriba quedarían para Lezama: “ellos manejarían el tema de las aguas, nosotros no podríamos actuar en caso de inundaciones”, dicen en Chascomús. También se quedarían con Lezama unas 110 mil hectáreas, las más ricas y productivas de la zona.

Denot añadió que “nosotros queremos que se reabra el estudio y el debate para que se sancione de una vez una ley marco, porque no puede ser que se fomenten autonomías respondiendo a impulsos de tipo coyuntural”. Lo ideal, dijo, “sería que nos pongamos de acuerdo y que actuemos en base a los consentimientos de ambas partes, respetándose pautas objetivas y criterios técnicos”.

La jefa comunal no ignora, por cierto, que los radicales de Lezama son autonómicos. “Todo el arco político de Lezama coincide, esto es la verdad. El localismo pesa mucho”.

La gente de Chascomús asegura por último que el ministro de Economía bonaerense habría expresado que no es recomendable la separación de Lezama desde el aspecto económico, teniendo en cuenta que las dos Comunas recibirían menos dinero en concepto de coparticipación y que, por consiguiente, ambas municipalidades deberían ser asistidas por la Provincia. (EL DÍA)