Sharing is caring!

microsoft-windows-vistaMicrosoft ha enterrado este lunes oficialmente Windows Vista, el sistema operativo que más quebraderos de cabeza ha dado a la multinacional y que ha supuesto el mayor desencuentro de Windows con sus clientes, que lo consideraban lento, de difícil uso y poco fiable. Microsoft ha elegido el Memorial Center de Nueva Orleans para pasar página y presentar, ante más de 9.200 empresarios, su nuevo sistema operativo y dar la bienvenida al Windows 7, el nuevo sistema operativo con el que espera recuperar la confianza de sus usuarios.

Al igual que la capital de Louissiana se reconstruye a marchas forzadas tras el desastre que supuso el huracán Katrina, Microsoft quiere recuperar su imagen tras tres años de Windows Vista, y ha utilizado su Worldwide Partner Conference (conferencia mundial de socios) para presentar en sociedad su Windows 7, del que espera vender 177 millones de unidades pre instaladas en los ordenadores hasta finales de 2010 (40 millones en 2009), según ha indicado el vicepresidente de la división comercial de Windows, Bill Vegthe. La compañía estima que, en un año, el 75% de los clientes que tienen un sistema operativo de Microsoft (Vista o su antecesor XP) migren a Windows 7.

De Google, y su anuncio de la pasada semana de que sacará el próximo año su propio sistema operativo -Chrome OS para netbooks (ultra portátiles)- no se ha dicho una palabra en esta primera jornada del congreso, aunque se espera que este martes el presidente de Microsoft, Steve Ballmer, plante cara al rey emergente de Internet y defina una estrategia para pararle los pies.

Windows 7, que ahora está en su última fase de prueba, estará disponible para las empresas que trabajan con contrato de licencia con Microsoft el próximo 1 de septiembre y para el consumidor de a pie el 22 de octubre. Su precio será de 119,99 euros para particulares (en caja) y 285 para la versión profesional, el mismo precio del Vista o por debajo del mismo, aunque casi todas los programas vendrán pre instalados en los ordenadores. Aunque los precios eran ya conocidos, Microsoft ha anunciado en Nueva Orleans que, rompiendo su costumbre, realizará descuentos de entre el 15% y el 35% a los clientes profesionales y a empresas que tengan instalado el Vista y contraten Windows 7.

En la demostración de Windows 7, los ejecutivos de Microsoft hicieron hincapié en la mayor facilidad de uso que se ejemplifica en una barra de tareas interactiva, desde la que se puede acceder a cualquier aplicación sin necesidad de abrir y cerrar ventanas como hasta ahora, enviar emails o arrancar vídeos. Preparado para usarse con ordenadores de pantalla táctil, las imágenes se pueden agrandar, rotar o pasar página como sucede con los móviles táctiles. Para los que dispongan de un PC o un portátil tradicional, la aplicación que más les llamará la atención será la de que agitando el ratón aparecen y desaparecen de un golpe todas las ventanas desplegadas.

Para evitar cometer los mismos errores que con Vista, que se lanzó sin que estuvieran disponibles las aplicaciones, en este en este momento 16.000 compañías de hardware y software están construyendo aplicaciones sobre Windows 7. En esa línea de compatibilidad, Veghte aclaró que 246 millones de ordenadores en todo el mundo ya podrían instalar Windows 7 sin necesidad de realizar ningún cambio. Y aseguró que Windows 7 generará un negocio a su alrededor de 320.000 millones de dólares, y las empresas que lo usen generarán 3 millones de puestos de trabajo

También se presentó Microsoft Office 2010, que incorporará nuevas aplicaciones web -versiones online de Word, PowerPoint, Excel y OneNote- estará disponible para el público durante el primer semestre de 2010.

En el evento mundial de Microsoft se hizo hincapié hasta la saciedad de que las empresas se renueven tecnológicamente. La vicepresidenta mundial de negocios, Allison Watson, presentó Microsoft Partner Network, el nuevo programa que la compañía ha diseñado específicamente para que sus socios compartan las experiencias y el conocimiento necesario que les permita crecer en sus negocios los próximos años. (EL PAÍS)