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artearLa empresa viene sumando violaciones a normas legales, sindicales, y ahora también desoye a la Justicia.

La empresa ARTEAR decidió incumplir una orden judicial impidiendo el ingreso a la empresa del delegado Ricardo Junghanns, quien contaba con un fallo favorable a la presentación que oportunamente realizara y debía reintegrarse a su trabajo.

Los hechos se remontan a diciembre de 2008, en el marco de una clara medida de persecución sindical que dejó sin trabajo a 15 compañeros, e incluyó el despido de los candidatos a delegados Ricardo Junghanns y Marcelo Moreira.

Las trabas de la empresa se hicieron evidentes desde el comienzo, con la pretensión de impedir el ingreso de las urnas  el 17 de diciembre, después de más de diez años sin elecciones. No obstante esta práctica abiertamente desleal que prevé severas sanciones por violaciones a las leyes nacionales, 105 productores, conductores, noteros, camarógrafos, archivistas y editores votaron para elegir a sus representantes y ratificaron su decisión de que Junghanns y Moreira los representen.

Seis meses de batalla judicial mediaron hasta la sentencia que ordenó la reincorporación de Junghanns a su puesto de trabajo, su reconocimiento como delegado y la certificación de que existió un despido sin causa por persecución gremial.

El delegado se presentó junto a su familia y compañeros de la  comisión interna de Canal 13 y TN, respaldado además por  delegados de otros medios de comunicación y el delegado Marcelo Moreira, quien también está peleando en la Justicia su reincorporación a la empresa.

Pero la empresa, tras violar leyes laborales y sindicales, agregó una muestra más de intolerancia y desconocimiento de las implicancias de vivir en un país democrático, dando la espalda también a la justicia.

Es así que prohibió su entrada a través del personal de seguridad, hecho que quedó asentado en acta labrada por una Escribana Pública.

Como corresponde, se continuará con las acciones legales que correspondan, pero vale la necesaria reflexión a la que está obligada la empresa, responsable de uno de los medios más importantes del país y, como tal, también de resguardar y respetar los valores democráticos en los hechos, velar por la verdad, la pluralidad y los derechos humanos, que son también derechos de los trabajadores aunque se resista a reconocerlos.

De igual manera deberán reflexionar sobre el camino equívoco que han tomado, en curso similar al autoritarismo de ARTEAR, otras empresas como C5N, El Cronista Comercial, Radio Nacional, La Red y Continental, donde otros trabajadores también luchan por la defensa de sus derechos.