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En el encuentro reinó la ofuscación por la media sanción de Diputados al proyecto de ley sobre retenciones. Multitudinaria asistencia al encuentro.

Anoche tuvo lugar en la sede de la Sociedad Rural de Mar Chiquita, situada a la entrada de Coronel Vidal, sobre la autovía 2, una multitudinaria asamblea de la que participaron productores del partido y también distritos vecinos.

«Tenemos el deber de informar de nuestras gestiones en la Cámara de Diputados de la Nación a toda esa gente que nos acompañó a la vera de la ruta», expresó a LA CAPITAL el presidente de la Sociedad Rural marchiquitense, Luis Aceituno.

El dirigente anticipó a este medio el clima que habría de perdurar durante la asamblea: «pesadumbre e indignación». Es que, a su entender «el campo ingresó en un estado parlamentario en el tema de las retenciones y ahora está a punto de tener una ley que se halla muy lejos de resolver el conflicto».

Aceituno explicó que si bien la inflexibilidad del gobierno kirchnerista y lo sancionado en Diputados no suponen soluciones consensuadas ante la crisis, en la zona la situación más crítica -a la que calificó, además, de insostenible y preocupante- se está dando con la ganadería, un sector que tenía las exportaciones abiertas antes del 11 de marzo y que ahora enfrenta momentos muy difíciles.

Sucede que en una de las treguas de negociación del prolongado conflicto, el Gobierno impuso lo que ahora se conoce como el «encaje cárnico», esto es la obligación de los frigoríficos de destinar a la exportación sólo un 15 por ciento de su capacidad instalada. La consecuencia de esta restricción es que el volumen total de la exportación de carne del país no puede superar así las 300 mil toneladas, cuando lo acordado entre autoridades y dirigentes agropecuarios en una de esas treguas fue un total de 550 mil toneladas anuales, comprendiendo 10 mil toneladas de carne de conserva, topes a los que en la práctica, y por dicho encaje, es imposible alcanzar.

«Mientras estuvimos en conflicto -recordó Aceituno- hubo varias resoluciones de la Oncaa, reglamentando las exportaciones de cereales y de carne, que son peores que la 125».

También enfatizó: «El convenio sobre la carne es un desastre porque en los primeros dos meses no se cumplió y ahora -como puede verse en el Mercado de Liniers- la liquidación de vientres es muy grande y lamentablemente va en aumento. La exportación se encuentra ahora abierta sólo parcialmente y a dedo están disponiendo (desde el Gobierno) quien puede exportar y quien no. Ya se perdió la Cuota Hilton y vemos lo que hace Brasil: subsidia aún más a sus productores de carne y de cereales en razón de no tener ninguna previsibilidad sobre qué habrá de hacer la Argentina. Tienen en claro que la Argentina no es confiable».

Aceituno formó parte de la delegación ruralista que presenció la maratónica sesión de la Cámara de Diputados y mantuvo, junto a otros representantes del sudeste bonaerense, varias entrevistas, muy extensas algunas con los legisladores nacionales que proceden de esta zona: Vilma Baragiola, Daniel Katz, Luis Ilarregui, Pedro Azcoiti, Adela Segarra y Gustavo Sirochinsky.

Aceituno destacó especial y paradójicamente al diputado Ilarregui, quien pese a votar a favor del proyecto del Ejecutivo y sus modificatorias, según lo había dicho desde el vamos, demostró en opinión de Aceituno una amplia comprensión sobre las dificultades que enfrenta el sector agropecuario. (LA CAPITAL DE MAR DEL PLATA)